Don Gregorio Maldonado, don Fernando José Rebolledo y don Mariano Rebolledo, Mariano Pacheco, José de Espinosa, Miguel Cueva y otros vecinos de Coatepec, otorgan poder a don Juan Ignacio Rubín de Celis, vecino de Jalapa, para que en sus nombres se encargue de todos los pleitos civiles o criminales.
Don Gregorio Maldonado, vecino del pueblo de Coatepec, declara que ha recibido de doña Felipa Florentina Hernández, viuda y albacea de don Antonio Ramón Hernández, la cantidad de 248 pesos y 6 reales en calidad de depósito irregular, a favor de la Ánima Sola y su capilla fabricada en la plaza del mencionado pueblo, como lo estipula el testamento del difunto, por lo que dicho Gregorio se obliga a pagarla en un tiempo de 5 años con un rédito de 5 %, y para cumplir esta obligación, hipoteca una casa labrada en el pueblo de Coatepec, linda al norte con la calle que baja para los ingenios, al oriente con la esquina opuesta de Mariano Rebolledo, al poniente con casa que fue de José Martín Ortiz y ahora lo es de los Rebolledo.
Don Bartolomé Salvo, vecino y del comercio de este pueblo de Jalapa, con poder que tiene de don José Martín Ortiz y de su esposa Albina María Vázquez, vecino de la capital de México, otorga que vende a don Jerónimo Rebolledo, vecino y del Comercio del pueblo de Coatepec, una casa ubicada en la Calle Real que sale de plaza para los ingenios y llano de la Orduña, con la que hace frente hacia el norte y del otro lado casa de María García, por donde tiene 42 varas, al sur linda con solar de Antonia Lovillo que es el fondo y tiene 73 varas, al oriente linda con casa y solar de Gregorio Maldonado, al poniente con casa y solar de los herederos de Marcos Gorrón. La vende en 700 pesos de oro común.
Don Gregorio Maldonado, vecino del pueblo de Coatepec, otorga poder general a don Felipe de Aguilar, vecino del pueblo de Jalapa, para que lo defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
En el pueblo de San Jerónimo Coatepec, don Mariano Rebolledo, esposo que fue de doña María Gertrudis Maldonado; doña Josefa Maldonado, hijas legítimas de don Gregorio Maldonado y de doña Mariana Domínguez; doña María Josefa Polinaria Maldonado, hija legítima de don Luis Maldonado, ya difunto, hermano de las dos primeras referidas, otorgan que venden al Presbítero don José María Rubín de Celis, una casa de calicanto, cubierta de teja, situada en la Calle Real de este pueblo, con 27 y media varas de frente al oriente, linda dicha casa al poniente con la de don José Alonso Bonilla; y por el sur con Francisca Hernández, viuda de Mateo Lovillo. La venden por precio de 425 pesos.
Don José Alonso Bonilla, vecino del pueblo de Coatepec, residente en esta villa, otorga que ha recibido de doña María Martina Bonilla, la cantidad de 1 000 pesos, de los que se obliga a tener en depósito irregular, por término de 5 años, pagando 5 % de réditos anuales, hipotecando para ello una casa de paredes cubierta de madera y teja, de edificio bajo, ubicada en la segunda cuadra de la Calle Real de dicho pueblo de Coatepec, donde hace su frente así al norte de 43 ½ varas, y 75 de fondo así al sur por donde linda con solar que fue del difunto Antonio Lovillo, por el costado del oriente linda con casa de don Gregorio Maldonado Galván, y al poniente con otra casa de don Santiago Galván, comprometiéndose a no vender ni hipotecar hasta satisfacer dicho capital.\t
Don Agustín Díaz de la Cueva, don Gregorio Maldonado, don Juan Galván y demás labradores y cosecheros de tabacos del pueblo de Coatepec, otorgan poder general a don José Martínez Ortiz, vecinos de este pueblo, para que los defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Andrés Rodríguez, vecino del pueblo de Jalapa, apoderado del Bachiller don José Velázquez de la Cadena y de doña Ana Micaela de Atienzo y Ábrego, vecinos de la Ciudad de México, el primero albacea del difunto don Juan Isidro Velázquez de la Cadena y la segunda tutora y curadora de sus hijos menores, da en arrendamiento a don Gregorio Maldonado, mayordomo de la Cofradía del Divinisimo, y a don Manuel Ermeregildo Rebolledo, Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas, ambos vecinos de Coatepec, las tierras que están situadas en el Camino Real de Jalapa a Coatepec, excepto las de los hornos de cal y caleras, por el periodo de 9 años a un precio de 100 pesos en cada uno.
Gregorio Maldonado y demás vecinos del pueblo de Coatepec y de Xicochimalco, dijeron que habiendo arrendado don Fernando Álvarez, vecino de Xicochimalco, los potreros de San Marcos y San Mauricio al Señor Dr. don Francisco Gómez de Cervantes, Prebendado de la Santa Iglesia Catedral de México y Provisor de su Obispado, y a don José Leonel Gómez de Cervantes y la Higuera, pertenecientes al Mayorazgo que poseía doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros; dicho don Fernando Álvarez les causa graves vejaciones a todos los naturales indios y demás vecinos de dichos pueblos, por lo que otorgan poder especial a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino de Jalapa, para que en sus nombres solicite extrajudicialmente se cancele la escritura de arrendamiento dicho don Fernando Álvarez, y si no pudiese conseguirlo así, se presente ante la Real Audiencia y alegue a favor de ellos.
Matiana Micaela, viuda de Atanasio Rodríguez y vecina del pueblo de Coatepec, otorga poder especial a Gregorio Maldonado, vecino del mismo pueblo, para que rente una casa de cal y canto labrado, ubicada en la esquina de la plaza de Coatepec, por el plazo, precio y condiciones que pacte, cobrando el mismo los arrendamientos.