Don Juan Antonio Nepomuceno de Arellano, vecino del partido de Misantla, jurisdicción de la Antigua Veracruz, hijo legítimo y uno de los herederos de don Francisco Pérez de Arellano y doña Antonia Berman, difuntos, otorga poder especial a don Francisco Mariano de Arellano, vecino del citado partido, para que cobre todas las cantidades que le deba don Juan Berman, curador de sus bienes, albaceas, herederos y fiadores.
Don José de Ugarte, vecino de este pueblo de Jalapa, con poder para testar que tiene de don Francisco Pérez de Arellano, quien falleció el 13 de febrero de 1760, procede a otorgar su testamento, en donde declara que dicho difunto fue enterrado en la iglesia parroquial del pueblo de Misantla, fue casado con doña Antonia Berman, con quien tuvo 8 hijos, y nombra dicho don José de Ugarte, como albacea y como herederos a sus hijos. Declara que tiene hecho sus inventarios donde constan las deudas pagadas y cobradas.
Don Francisco Pérez de Arellano, hijo legítimo de don José Pérez de Arellano y de doña Isabel Fernández de la Calleja, natural del pueblo de Jalapa, junto con doña Antonia Berman, hija de don Andrés de Berman y de doña Isabel Casados, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, y como herederos nombran a sus hijos legítimos María Manuela, José Antonio y Ana Rita.
Don Francisco Pérez de Arellano, vecino de las rancherías del pueblo de Actopan, jurisdicción de la Antigua Veracruz, hijo legítimo de los difuntos don José Pérez de Arellano y de doña Isabel Fernández de la Calleja, viudo de doña Antonia Berman, otorga poder para testar a don José de Ugarte, vecino del pueblo de Jalapa, así como nombramiento de albacea, en compañía de don Luis de Acosta, vecino de la jurisdicción de la antigua Veracruz, y como herederos a María Manuela, José Antonio, Ana Rita, Francisca Rosalía, Antonio Bernabé, Francisco, Juan José y Juan Antonio, sus hijos legítimos.