Don Antonio Velasco Quiroz, originario de ciudad Real, en los Reinos de Castilla, hijo de don José Vicente Velasco Quiroz y de doña Josefa Ruiz Bravo, sus padres difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: declara que fue casado en primeras nupcias con doña Ana Rita García, en cuyo matrimonio procrearon a tres hijos vivos y casados. También declara que, habiendo fallecido su primera esposa, pasó a segundas nupcias con doña Dominga Escobar y Esqueda, en cuyo matrimonio procrearon a seis hijos, entre casados, doncellas y en estado de pubertad. Declara que al tiempo de contraer matrimonio no tenía bienes ni tampoco sus consortes introdujeron ningún caudal y los bienes que disfruta actualmente los ha adquirido después de su ultimo enlace; los cuales consisten en 3 500 pesos que están en poder de su hijo don Félix, en sociedad de comercio en la botica que tiene en la calle de Belem de esta ciudad. Nombra por sus únicos y universales herederos a sus nueve hijos. Y en caso de que la divina misericordia le conceda vida, puede ocurrirle hacer otras declaraciones, por lo que pide al escribano que deje de tres a cuatro en hojas blanco rubricadas de su puño en la copia que debe ministrársele de este instrumento y ordena que se le la validación, guarde y se cumpla como como si estuviese incorporado a el presente testamento. Nombra por sus únicos y universales herederos a sus nueve hijos. Y por albaceas a don Francisco Fernández y Agudo, don Joaquín Ruiz, y su hijo don Félix Velasco Quiroz y García a los tres de mancomún.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODoña María Ignacia García, doncella de 22 años, natural de la Nueva Veracruz y vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos don Pedro García y doña Juana María de Arias, realiza testamento, en el cual nombra como albacea y heredera a su hermana doña Ana Rita García.
El Reverendo Padre Juan de Molina, Procurador del Convento de San Hipólito del pueblo de Perote, con poder especial otorgado a su favor por doña Ana Rita García, y haciendo uso de dicho poder, recibe del Reverendo Padre José Enríquez Prior del convento de Perote, en arrendamiento el “ Mesón” que allí se halla, obligándose a pagarlo durante 3 años, declarando que mientras permanezca la flota en el puerto de Veracruz pagará 15 pesos por mes y cuando se vaya a 10 pesos cada uno.