Doña María Josefa Buenabad, hija legitima del difunto don Santiago de Buenabad y doña María Antonia Álvarez de Guitián, actual mujer de don Antonio Vázquez Ruiz, vecinos del pueblo de Jalapa, informa que por tener 15 años y no poderse defender en el juicio que se sigue sobre los bienes de su padre, necesita se le nombre un representante, razón por la cual otorga poder especial a don Lucas José Barradas de la misma vecindad, para que la represente y defienda.
Doña María Antonia Álvarez de Guitián, hija legítima y heredera de don Alejandro Álvarez de Guitián, Factor Real de las Cajas de Veracruz y de doña Ana María de Iglesias, vecinos de la Ciudad de México, viuda de don Santiago de Buenabad, casada en segundas nupcias con el Capitán Antonio Vázquez Ruiz, dueño de la hacienda de Nuestra Señora de los Remedios, alías Lucas Martín, otorga poder especial a su citado esposo, para que pida, demande, reciba y cobre los bienes que a ella y a su hija doña María Josefa Buenabad, le correspondan en virtud de carta de dote, donaciones, mandas u otros derechos.
Don Santiago de Buenabad, vecino de la Nueva Veracruz y residente del pueblo de Jalapa, otorga testamento por vía de codicilio, manda que a su sobrino Vicente de Villalón, se le remunere la quinta parte de sus bienes, equivalentes a 1, 300 pesos, mismos que se pondrán en poder del Padre Juan Domingo de Lorcia, religioso de la Compañía de Jesús, residente en el Colegio de Veracruz, que también de la quinta parte de sus bienes se le de a su madre Lucía Josefa de la Fuente, nombrando como heredera a su hija legítima María Josefa Buenabad, hija de doña María Antonia Álvarez de Guitián.