Félix Nicolás de Neri, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Tomás Jiménez y doña Lucrecia María Báez, viuda de don Fernando Antonio González, vecinos del mismo pueblo, un solar que mide 25 varas de frente y 50 varas de fondo, el cual linda al poniente con el callejón que baja para La Alameda, al norte con solar de Tomás Jiménez, al oriente con solar de Nicolás de Rivera y al sur con solar de Josefa Rafaela Rodríguez, en la cantidad de 83 pesos, dividiendo la venta de la siguiente manera; a Tomás Jiménez le corresponden 15 varas en el frente con su fondo y a doña María Lucrecia las 10 restantes y su fondo.
Lucrecia María Báez, viuda de don Fernando Antonio González, vecina de este pueblo de Jalapa, vende a Domingo Roldán, vecino de este pueblo, 12 varas de un solar que heredó de su hija Josefa Rafaela Rodríguez, el cual mide 34 varas de frente y 50 de fondo, linda y hace frente al poniente con el callejón que llaman de don Alonso, al oriente con solar de Manuel Vizcaíno, al norte con solar de la vendedora y al sur con solar de Tomás Gómez. Lo vende en 24 pesos.
Doña Lucrecia María Báez, viuda de segundas nupcias de don Fernando Antonio González, vecina de Jalapa, dijo que su hija Josefa Rafaela Rodríguez tuvo un solar en este pueblo y por haber profesado como religiosa recayó en la otorgante, en cuyo solar construyó una casa que después vendió a su hijo don Francisco Gerardo González, de la cual no otorgo escritura de venta, por lo que en la presente otorga que vende a dicho su hijo la referida casa ubicada en este pueblo y calle que sale para los ingenios, en precio de 700 pesos.
Don Fernando Antonio González, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Alonso González Maurenza, natural de los reinos de Galicia, y de la difunta doña Juana Francisca de Medina, casado con Lucrecia María Báez, otorga testamento en el cual nombra como albaceas a su citado padre, y a su esposa Lucrecia, y como herederos a Francisco Gerardo, Antonio Cipriano, Rita Josefa y Juan José sus hijos legítimos.
Don Francisco Gerardo González, natural y vecino de Jalapa, hijo legítimo de don Fernando Antonio González y de doña Lucrecia María Báez, ambos difuntos, otorga su testamento donde declara que fue casado con doña María Ignacia Ladrón de Guevara, con quien tuvo a María Josefa, a Domingo José, a José Emigdio, María Josefa Micaela, Nepomuceno y a María de Jesús, todos menores; nombra como albaceas testamentarias a su esposa y a su hermano don Juan José González y como herederos universales a sus hijos. Declara que sus bienes, derechos, acciones y deudas activas y pasivas lo saben sus albaceas quienes lo declararán.
Doña Lucrecia María Báez, hija de don Juan Antonio Báez y de doña Tomasa Rodríguez, difuntos, natural del pueblo de Tabuco y vecina de Jalapa, otorga su testamento donde declara fue casada con don Fernando Antonio González, difunto, de cuyo matrimonio tubo por hijos a don Francisco González y don Juan González. Nombra como albaceas y herederos universales a sus hijos.
Don Alonso González Maurenza, vecino del pueblo de Jalapa, renuncia al cargo de albacea que le otorgó don Fernando Antonio González, su difunto hijo.
Don Alonso González Maurenza, vecino del pueblo de Jalapa, declara por vía de codicilio, que nombra como heredero a su hijo don Fernando Antonio González.