Ana María de Amaya, natural del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Diego de Amaya e Inés Grajales, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a su esposo Antonio Francisco Jiménez, y como herederos a Justo Francisco, Tomás Antonio, María Paulina, Rita Polonia, José Román, Mateo Antonio y José Antonio, sus hijos legítimos.
Don José Mariano del Valle, hijo legítimo de don José del Valle y de doña María Nicolasa Sosa y Quintana, vecinos de este suelo, mayor de 25 años y con licencia de su padre, vende a don José Joaquín de Ledezma Mercado, vecino y del comercio del pueblo de Huamantla, una casa ubicada en la Calle Real Vieja de Huamantla, cuya finca linda por el oriente con solar que era de los Quinos; al poniente con Calle Real Vieja, frente de la casa de don José Quintero y solar de doña Inés Grajales; al norte con casa de don Francisco Montiel; y por el sur con casa de don Joaquín Cortés. La vende en 780 pesos, los 700 de contado y los restantes 80 pesos ha de reconocer sobre la misma finca a censo redimible de 5% anual, para que con su producto mande decir 8 misas rezadas por la pitanza ordinaria de 4 reales anualmente, por el alma de la difunta Rita Martín Hidalgo.