Francisco de Ochoa, vecino del pueblo de Jalapa, junto con su sobrino Bernardo Gorrón, vecino del pueblo de Coatepec, venden a Simón Blanco Navarrete, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 93 varas de frente y 119 varas de fondo, linda al norte con la calle que baja para la Ermita, al oriente con el callejón que baja para el río del molino de Santana, al sur con el potrerillo y ciénega de la Cofradía de las Ánimas y al poniente con solar de Lorenza Hernández, viuda de Juan Oaxaca, en la cantidad de 126 pesos.
Manuela Antonia de Ochoa, viuda y albacea testamentaria de Simón Blanco Navarrete; junto Andrés, Vicente, Nicolás, Francisco, José Blanco Navarrete, María de Jesús Blanco Navarrete y María de Espinosa, viuda y albacea de Antonio Blanco Navarrete, herederos de dicho Simón; venden a don Sebastián Muñiz de Cámara, vecino de la jurisdicción de la Antigua, una casa y solar que mide 93 varas de frente y 119 de fondo, linda al norte con la calle de Santiago, al oriente con un callejón que baja para el río del Molino de Santa Ana y Llano de Ricardo, al sur con un potrerillo que incluye la casa, y al poniente con solar que fue de Lorenza Hernández, viuda de Juan Oaxaca. La venta se hace en 500 pesos de oro común.
Don Sebastián Muñiz de Cámara, vecino de la jurisdicción de la Antigua, doctrina de Actopan, vende a don Pedro Pacheco, vecino de la Villa de Xalapa, una casa de paredes, techada de madera y tejas, cercada en redondo de pared, que linda al norte con la calle de Santiago y casa de la viuda y herederos de Manuel Machado, al oriente con casa del Presbítero Antonio Mateo Ortiz de Zárate y calle de Santiago que baja para el río del molino de Maniau, al sur y poniente con el citado río y el resto del poniente con solar de los herederos de Lorenza Hernández, dicha venta la hace en 1, 450 pesos.