Manuel Hernández Salado, José Antonio Martínez, Juan Sebastián de Quiroz, Manuel Ortiz y Josefa Antonia Hernández Salado, mujer de Nicolás Leonardo Ramos, vecinos de la Ranchería de Zoncuantla, otorgan poder general a dicho Nicolás Leonardo Ramos, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Un ciudadano que expresa llamarse José Antonio Martínez, Síndico actual del pueblo de Ixhuacán de los Reyes de este cantón, otorga poder a don Florentino González, de aquella vecindad, para que a nombre del comparente y representando los derechos y acciones de aquella municipalidad y los comunes del pueblo de Ixhuacán, pueda gestionar en todos los asuntos que en la actualidad haya pendientes o que en lo sucesivo se movieren, percibiendo y cobrando las cantidades que se les adeude y defendiendo en todos sus pleitos.
UntitledDon Juan Feliciano Díaz, Cabo de Resguardo de Alcabalas en esta Villa, otorga poder especial a don Francisco Pérez Roldán, y a don José Antonio Martínez, para que en su representación, soliciten mercedes reales, de acuerdo a sus méritos y servicios, entregando para ello la documentación requerida.\t
José Antonio Martínez, Manuel Hernández Salado, Juan Sebastián de Quiroz, y Manuel Ortiz, vecinos de las Rancherías de Zoncuantla y Josefa Antonia Hernández Salado, mujer legítima y con licencia expresa de Nicolás Leonardo Ramos, vecinos del pueblo de Jalapa, herederos de Juan de Quiroz y Cairos, por una parte y de la otra don Nicolás Ibáñez de Echávarri, quienes tienen pleito por los bienes repartidos del difunto Quiroz, han convenido con dicho Nicolás en cubrir sus gastos que genere en la Real Audiencia de México, donde comparece para concluir este pleito de bienes.
Los ciudadanos Félix Lucido, apoderado del común de indígenas de esta ciudad; junto con Bartolo Hernández, Juan Teoba y José Martínez, diputados del mismo del común de indígenas; y los ciudadanos Bernardo Sayago y Santiago Condon, de esta misma ciudad y comercio; dijeron los cuatro primeros, que sus representados son dueños de unos terrenos que corresponden a la comunidad y los segundos del Molino que se llama de Pedreguera, en términos de este partido, y como colindantes están discordes en los linderos que a cada uno corresponden, sin haberse podido fijar los puntos divisorios en las diferentes concurrencias que extrajudicialmente han tenido con tal objeto, hallándose afanosos de que tengan la debida aclaración, sin ocurrir a los trámites judiciales, a las dilaciones y disturbios. Por lo cual, han determinado, con el consejo de personas inteligentes, comprometer sus acciones y pretensiones en personas de ciencia y conciencia de toda confianza. En cuya virtud, otorgan que nombran por jueces árbitros, arbitradores y amigables componedores a los ciudadanos licenciado Ramón María Terán y Miguel Palacio, vecinos de esta ciudad, para que, dentro de cuarenta días, contados desde el siguiente al de la aceptación de este cargo, reconozcan los linderos, escrituras, papeles y justificaciones que reciban y se les presenten con citación de los otorgantes. Y en caso de no conformarse en la decisión, de común acuerdo nombran por tercero en discordia al ciudadano José Antonio Martínez, el cual dará su voto, adhiriéndose al que de los mencionados jueces contemple más arreglo.
UntitledManuel Hernández Salado, José Antonio Martínez, Juan Sebastián de Quiroz y Manuel Ortiz, vecinos de la ranchería de Zoncuantla, así como Josefa Antonia Hernández Salado, mujer de Nicolás Leonardo Ramos, vecinos del pueblo de Jalapa, herederos de Juan de Quiroz y Cairos, otorgan poder general a don Joaquín María de Vidaburu, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que los represente en todos los pleitos, causas y negocios civiles y criminales.