El Capitán Manuel de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, se constituye en fiador de Pedro de Heria, preso en la cárcel pública de este pueblo, por la cantidad de 1, 000 pesos, obligándose a tenerlo en este pueblo y entregarlo cuando la justicia se lo pida.
Pedro de Heria, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo que su esposa doña Mariana de Arce Tovar y Gálvez, difunta, heredó de su madre doña Antonia de Arce Tovar y Gálvez, unas casas que están en este pueblo, las que vende a don Manuel José de Acosta, dicha casa hace frente por el sur con la calle que baja para la Ermita de Santiago y del otro lado el cementerio del Convento de Nuestro Padre San Francisco de este pueblo, por el poniente con la calle que llaman del Ganado y del otro lado casa de Pedro Bravo de Alarcón, por el norte con casa de las ánimas que les dejó Juan Rangel, por el oriente con un callejón y del otro lado casas del otorgante. La vende por precio de 700 pesos.
Don Pedro Ignacio de Andrade, vecino de esta villa, Procurador de Causas de su Audiencia Ordinaria, entregó un testimonio de una escritura otorgada en la ciudad de la Puebla de los Ángeles en 10 de este mismo mes y año, en la cual don Lucas Antonio de Vargas, Procurador de los Juzgados Eclesiásticos de dicha ciudad, en virtud de poderes de don Marcos José [Hería] y de don Pedro de Hería, su padre, ambos vecinos de esta villa, recibió 2 000 pesos de oro común de las arcas de capellanía y obras pías, y se obligó a pagar los 1 000 de ellos a favor de la capellanía que con la dote de 2 000 pesos fundó Juan Bautista de Priego, y los otros 1 000 a la obra pía que fundó don Diego de Padilla Ocampo, y para asegurar el pago hipotecó una casa principal de cal y canto cubierta de madera y teja, perteneciente a don Marcos José.
DIEGO GÓMEZ DE OLASO, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Pedro de Heria, natural de la Villa de Lobeño, Obispado de Albenga en los Señoríos de Génova y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Jorge de Heria y de doña María Catarina Principa, junto con Mariana Gálvez, su legítima esposa, vecina de este pueblo e hija natural de la difunta Antonia de Gálvez, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas y herederos.
Don Pedro de Hería, natural de Burgos, Villa de Lobeño del Señorío de Génova, Obispado de Albenga y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Jorge de Hería y María Catarina Principa, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don Antonio Fernández del Campo y al Licenciado Gabriel Cipriano de Jesús Cardeña, vecinos de este pueblo, y como heredera nombra a su alma.