Don Fernando Álvarez, hijo de los difuntos Jerónimo Álvarez y de Leonor de Matos, natural del Arzobispado de Santiago Galicia y vecino del pueblo de Xicochimalco, casado con Josefa Manuela Morales, viuda de Pedro Salazar, otorga poder para testar a Bernardo Gorrón, vecino del pueblo de Coatepec, y nombramiento de albaceas al citado Gorrón, en compañía de Antonio José de Olmos, vecino de ese pueblo y como heredera universal designa a la Virgen de Guadalupe.
Don Antonio José de Olmos, indio principal y natural del pueblo de Santa María de la Asunción Teocelo, casado en primeras nupcias con Lucia Morales y en segundas nupcias con Felipa Monge, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a su citada segunda esposa, en compañía de su hijo Luis.
Felipa Monge, vecina de este pueblo, hija legítima de José Monge y María Gorrón, casada en primeras nupcias con José Morales, viuda de don Antonio José de Olmos, su segundo esposo, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a don Fernando Álvarez, vecino de Xicochimalco, y como herederos nombra a Antonia, María Rosalía, José Rafael y Manuel José, sus hijos legítimos del primer matrimonio, junto con José Mariano, hijo legítimo del segundo matrimonio.