Don Diego Cardeña, Escribano Público del pueblo de Jalapa, vende a don Celedonio Pérez, vecino de España y residente en este pueblo, una casa de paredes, cubierta de madera y tejas, la cual mide 28 varas y que linda al norte con la Calle de Tecuanapa, al poniente con casas de los herederos de Laureano de Escobar y Petrona Nolasco González, al sur con sola de Modesto Viveros y al poniente con casa y solar de doña María de la Barreda Gayón, en la cantidad de 800 pesos, de los cuales ha recibido 550, ya que 250 son de un censo redimible a favor de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción.
Doña María de la Barreda Gayón, viuda de don Felipe de Acosta, de esta vecindad, otorga que adjudica a su hija doña María Josefa de Acosta, en pago de su legítima paterna que tenía en su poder, la casa que labró en solar comprado a los herederos de Cristóbal de Rivera y Juana Grajales, que consta de 25 varas de frente y 29 ¾ de fondo, señalando que el valor de dicha casa es de 913 pesos 3 reales.
Doña María de la Barreda Gayón, viuda de don Felipe de Acosta, vecina de este pueblo de Jalapa, recibe en depósito irregular, por tiempo de 9 años con obligación de réditos, la cantidad de 130 pesos, que le entregó don Juan Gómez de Estrada como Mayordomo de la Cofradía de la Benditas Ánimas de esta parroquia y mismos que estaban situados sobre la casa del difunto Tomás Miguel de Campo, mismos que se obliga a pagar a razón de 5 % anuales, y para seguridad de este depósito, hace hipoteca especial de una casa, ubicada en la calle que llaman de Tecuanapa, con la que hace frente hacia el norte, al oriente linda con casa de Magdalena Luis, al fondo hacia el sur con solar de los herederos de Modesto Viveros y al poniente con casas que fueron de don Diego Cardeña y hoy es de don Celedonio Pérez.
Don Bartolomé Salvo, Síndico del Convento del Padre San Francisco, junto con don Pedro de Vargas Soca, vecinos del pueblo de Jalapa, recibe la cantidad de 450 pesos, los que otorgan a favor del citado convento, obligándose a pagar réditos anuales de 11 pesos y 2 reales cada 6 meses, y para hacer valida esta deuda, dan en garantía una casa ubicada en la Calle del Ganado, la que baja para Santiago con el sitio que le corresponde, misma que linda al oriente con dicha calle, al norte con casa de Pedro Bravo, al poniente con solar de Domingo de Ochoa y al sur con casa de María de la Barreda Gayón, libre de censo e hipoteca.
Vicente Ferrer de Rivera, hijo legítimo de los difuntos Julián de Rivera y Eugenia Hernández, junto con Juan Antonio Plata, hijo legítimo de Juan Plata y de Lugarda de Rivera, difunta y hermana de dicho Vicente, de la cual el citado Juan Antonio es heredero, venden a don Pedro de Vargas Soca, vecino de este pueblo de Jalapa, una casa de paredes y tejas que mide 22 varas y media de frente, 97 varas de fondo y por el lado derecho de Manuel de Olmedo tiene parte del fondo 49 varas y media, linda al oriente con la Calle de San Francisco de Paula, al sur con casa y solar de María de la Barreda Gayón, al poniente con solar de Juan Alonso de Castro, Miguel Chávez y del Capitán Manuel de Olmedo, y al norte con solar y casa de Juana de Rivera, al precio de 600 pesos.
Doña María de la Barreda Gayón, viuda de Felipe de Acosta, tutora, curadora y tenedora de la persona y bienes de su hija María Josefa, dijo que acepta dicho cargo y respecto a constar en los inventarios de dicho difunto que lo que toca a dicha María Josefa en reales son 475 pesos y 4 reales los que se dan por entregados a la otorgante y al seguro de esta tutela hipoteca una casa que hace esquina con la calle que baja para la Ermita del Señor Santiago de este pueblo de Jalapa.
Doña María de la Barreda Gayón, viuda de Felipe de Acosta, tutora, curadora y tenedora de su menor hija María Josefa, dijo que con autorización del Alcalde Mayor don Agustín Benítez y del defensor de dicha menor don José de Ugarte, se le otorgaron 150 pesos, correspondientes a la herencia que a la menor le dejó su padre, y los cuales utilizará para la manutención de la menor, por lo que se obliga a pagar dicha cantidad a su hija luego que tome estado o se mande por la justicia, y como seguro de la deuda hipoteca una casa ubicada en este pueblo en la Calle de Tecuanapa.
Doña María Josefa de Acosta y Barreda, natural y vecina de esta villa, de 54 años de edad, hija legítima de don Felipe de Acosta y de doña María de la Barreda y Gayón, difuntos, otorga su testamento donde declara contrajo matrimonio con don Mariano de Campo, de esta vecindad y comercio, quien recibió de su dote 1,812 pesos, y él tenía como 8,000 pesos de capital; de cuyo matrimonio procrearon a don Francisco de Paula Campo, Clérigo Presbítero; al religioso dominico Fray Rafael; a doña María Guadalupe, de 24 años de edad; a don Miguel José, de 23 años; a don Juan Bautista de 22 años; a don Mariano Antonio de 21 años; a doña María de la Luz y a doña María del Carmen, cuatas de 18 años. Declara que por parte paterna debe percibir de su porción hereditaria las tierras del rancho de los Ojuelos, situado a un lado de la venta de Lencero. Declara que el rancho del Tecuane ubicado en términos de esta jurisdicción, que en el día se halla en litis con los indios del pueblo de Naolinco, con otro pedazo de tierra que linda con el trapiche de la Concepción, que también se halla en litigio con el pueblo de Xilotepec, vencidos los litigios, se agregarán a la masa común de sus bienes. Declara tener en su poder y cargados sobre sus bienes, con causa de réditos de 5% anual, la cantidad de 700 pesos para una memoria de misas a favor de su hermano el Señor Doctor don Juan Antonio de Acosta, cuya cantidad deberá rebajarse de su dote. Ordena sacar 100 pesos del quinto de sus bienes y se le entreguen a su ahijada María Josefa Aparicio, a quien ha criado en su casa. Nombra como albaceas testamentarios a su hijo el presbítero don Francisco de Paula, a su esposo y al Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa. Nombra como herederos a sus hijos.
Don Mariano Antonio de Campo, hijo de don Tomás Miguel de Campo y de doña Inés Francisca Casados y Mendoza, junto con su esposa doña María Josefa de Acosta, hija de don Felipe de Acosta y de doña María de la Barreda Gayón, todos vecinos de este pueblo de Jalapa, se otorgan recíprocamente poder para testar y se nombran albaceas. Declara dicho don Mariano que fue casado en primeras nupcias con doña Bárbara Barreda. Señalan como herederos a su hijo Francisco de Paula, de 1 año de edad, y a los que tengan en el futuro.
El Capitán Manuel de Olmedo, Justicia Mayor de la jurisdicción de Jalapa y Jalacingo, discierne a doña María de Barreda Gayón, viuda de Felipe de Acosta, el cargo de curadora y tenedora de de la persona y bienes de su hija María Josefa y otorga poder para administrar la persona y bienes de dicha su menor hija, así como para defenderla en todos sus pleitos