Doña Josefa Mariana Velad, mujer legítima del Capitán Gaspar de Olavarrieta, vecina del pueblo de Jalapa y con licencia expresa de su citado esposo, vende a doña Clara de Iglesias, vecina de la Nueva Veracruz, mujer legítima de don Miguel de la Vega, un esclavo negro nombrado Manuel José, de 46 a 48 años, libre de empeño, vicio y enfermedad, al precio de 300 pesos de oro común.
Doña Gregoria Vázquez, viuda de don Pascual de Iglesias, junto con sus hijos, el Licenciado Manuel de Iglesias, Clérigo Presbítero Domiciliario de Puebla, y Clara de Iglesias, hacen donación a Ana María de Iglesias, de unas casas del difunto Pascual, ubicadas en este pueblo, con paredes de cal y canto cubierta de tejas, que lindan al sur con la calle que sale de esta plaza para la Nueva Veracruz y casas que fueron de don Diego de Castro y Gamboa, al oriente con la Calle Nueva y casas de los herederos de José Filpo, al norte con casas de José de Santa Ana y al poniente con casas que eran de Diego de Castro.
Don Manuel de Cancelada, natural de Villafranca del Bierzo, Reino de León y residente en el pueblo de Jalapa, hijo de los difuntos Juan de Cancelada y Lorenza de Hermosilla, otorga poder para testar a doña Gregoria Vázquez, viuda de don Pascual de Iglesias y vecina de este pueblo, nombrándola como albacea y heredera en compañía de Clara de Iglesias.