Antonia Ortiz, viuda de Cristóbal Monroy, vecina de este pueblo, dijo que su difunto marido compró a la Cofradía del Santísimo Sacramento, un solar en 25 pesos, ubicado en el Barrio de Santiago inmediato a la ermita; hace frente con la calle por donde tiene 50 varas y del otro lado solar de este pueblo, al oriente con un arroyito que llaman de San Pedro, al poniente con el Río de Santiago y del otro lado con tierras de Juan Ricardo de Guzmán, al sur que es el fondo con dicho río y tierras del citado Juan, de cuya propiedad el Mayordomo Juan Montañés de la Cueva no le entregó escritura, y dicho su marido lo vendió después a Antonio de Villanueva quien como pago le dio una bestia mular y tampoco le entregó escritura a dicho comprador, por lo que a través de la presente otorga que se le entrega escritura a nombre de la esposa de Antonio, llamada Rosa María Ramiro, mujer de Antonio.
Antonia Ortiz, viuda de Juan Lázaro, vecina de esta Villa, albacea y una de las herederas del Presbítero don José Mariano de Ayala e Hidalgo, revoca el poder otorgado a don Miguel Barradas y otorga poder especial a don Domingo Manuel Cortés, de esta vecindad, para que en nombre de la otorgante concluya la testamentaria de dicho difunto instituyente y para que cobre todas las cantidades de pesos de oro, plata, joyas, mercaderías, frutos, géneros, bienes y efectos de cualquier especie que le deban, así como también, la defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos y seculares.
Don Miguel Antonio Barradas, vecino de esta Villa de Xalapa, usando el poder que para testar le otorgó el Licenciado José Mariano de Ayala e Hidalgo, Cura Propio y Juez Eclesiástico del pueblo de Santa María Magdalena Xicochimalco, ordena se le dé una casita en esta villa a su moza Antonia Ortiz y a su huerfanita Margarita. Nombra como albacea a dicha Antonia, así como heredera universal junto con la huerfanita, que es de edad como de 5 años.
Antonia Ortiz vecina del pueblo de Xicochimalco de esta Jurisdicción, viuda de Juan Lozano, como albacea y una de las herederas del Presbítero José Mariano de Ayala e Hidalgo, cura que fue de dicho pueblo, y por ser menor su coheredera, y prepararse juicio de división y partición de la herencia, otorga poder general a don Miguel Antonio Barradas, para que en su nombre use y ejerza el cargo de albacea del referido presbítero y del derecho que la asiste como una de las herederas.