El Licenciado don Matías Francisco Lagunas, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del Partido de San Pedro Tonayan, en la jurisdicción del Obispado de la Puebla de los Ángeles, otorga poder especial a don Matías Hernández, junto con don Juan José de Santa María, vecinos de la Villa y Corte de Madrid, para que acudan ante el Rey, sus Reales Consejos de Indias, jueces y justicias, superiores e inferiores y soliciten las mercedes o títulos que le otorgaren por sus méritos y servicios.
Patricio José de Santamaría y Juan José Santamaría, vecinos del pueblo de Jalapa, hijos legítimos y herederos de Domingo José de Santamaría y Catarina Crisóstomo Vázquez, informan que entre los bienes dejados por sus difuntos padres, se encuentran una casa, un mesón y dos solares, a los que hicieron avalúos, resultando la cantidad de 169 pesos y 4 y medio reales, que dicho Juan ha cobrado a Patricio de dicha división.
Don Juan Gómez de Estrada y don Antonio Mason, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas testamentarios de don Benito Posadas, dijeron que dicho difunto dejó ordenado que de su caudal se impongan 100 pesos, para que con sus réditos se compren algunas cosas para el Santísimo Sacramento de la parroquia del pueblo de Misantla, por lo que el cura Mateo José Roso, dio orden de que se le entregue dicha cantidad a Juan José Santamaría para que los imponga sobre su mesón, que tiene en este pueblo en el Barrio Alto en la Calle del Ganado, y se obliga a entregar 5 pesos anuales de réditos, que empiezan a correr desde la fecha de esta escritura.
Juan José de Santamaría, hijo legítimo y heredero de los difuntos Domingo José de Santamaría y Catarina Crisóstomo Vázquez, junto con su hermano Patricio José de Santamaría, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a don Blas Tortoza, un solar de 35 varas de frente y 65 varas de fondo, ubicado en este pueblo frontero de la plazuela que llaman de Juan de Thormes, linda al norte con solar que fue de Francisco de Thormes, al sur con solar de Juana Jaimes, al oriente con solar y casa que era de Domingo de Castro y Francisco Luciano, y al poniente con callejón que va para la cerca de Francisco de Thormes, al precio de 105 pesos.
Juan José de Santa María, español, oriundo y vecino de esta Villa de Xalapa, otorga su última disposición, en la que nombra como albacea testamentaria a María Manuela Loaiza, su legítima esposa y como herederos universales a José, Eusebia, casada con José Sayas y a Petrona Antonia de Santa María, casada con Julián Valdés. Declara que cuando se casó, su mujer trajo un mesón que está sin uso.
Catarina Crisóstomo Vázquez, viuda de Domingo José de Santa María, junto con Patricio José y Juan José de Santa María, sus hijos legítimos y los 3 albaceas de dicho difunto, hacen donación de un solar a María Antonia, huérfana que han criado, el cual tiene 22 varas de frente, linda al norte con la calle que va para los Tecajetes, al poniente con solar de Juan José Romero, al sur con solar de Manuel Barradas y al oriente con casa y mesón de los otorgantes.
José Miguel Cardeña y su mujer doña María [de] Loaiza, viuda de Gregorio Martínez de Segura, vecinos de Coatepec, vendieron a José de Zárate unas mulas que quedaron de la partición de bienes del difunto Segura, las cuales importaron 1, 040 pesos que se obligó a reconocer réditos, habiendo convenido Zarate con los otorgantes que dicho Cardeña recibiera las mulas al mismo precio y lo correspondiente a las que se han muerto quedara fincado en una casa de doña María, pagando réditos a favor de su dos hijos. Y habiendo pagado dicho Zarate 100 pesos que aun quedaban a favor de dichos menores, por orden de la Real Justicia se le entregaron a Juan José Santa María con la obligación de pagar los réditos de dicha cantidad a favor de los dos menores hijos de Segura.
Catarina Crisóstomo Vázquez, vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Sebastián Vázquez y María de Ochoa, viuda y albacea de Domingo José de Santamaría, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a su hijo Patricio José de Santamaría y como herederos al citado Patricio, junto con Juan José Santamaría, su otro hijo legítimo.
Doña María Manuela Loaiza, vecina de esta Villa, viuda y albacea testamentaria de don Juan José Santa María, quien dejó como únicos bienes una casa mesón en esta Villa, la cual vende la otorgante a don Miguel Antonio Barradas, vecino de esta Villa, para el pago de las deudas de su difunto marido, cuya casa mesón se ubica en el barrio de Arriba en la tercera cuadra de la calle del Ganado con la que hace frente al oriente y del otro lado casas del Presbítero don José de Torquemada, por el norte linda con casa esquina que fue de los padres de dicho don Juan José de Santa María, al oriente con solar y casa de Anastasio Gorrindo, al sur con casa de la viuda y herederos de don Félix Ruiz, cuya casa está hipotecada en 100 pesos a favor de la Archicofradía del Divinísimo del pueblo de Misantla. La vende en 1 200 pesos, 1 100 pesos al contado y 100 pesos de dicho gravamen.
Don Juan Mora, vecino de esta Villa, ha recibido de don Domingo Manuel Cortés, de esta vecindad, curador adliten de Josefa Montero, nieta menor del difunto don Juan José Santa María, la cantidad de 160 pesos en calidad de depósito irregular por espacio de 5 años, obligándose a pagar en cada uno de ellos el 5% de réditos, a cuyo seguro hipoteca una casa ubicada en la esquina última de la Calle de la Amargura de esta Villa.