Luis José de Acosta, vecino de la doctrina de Naolinco, en el paraje de Rancho Nuevo, hijo legítimo de los difuntos Sargento José de Acosta y Marcela Sayago, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su mujer Josefa Tomasa de Guevara, en compañía de Tomás y Marcos de Acosta, sus hermanos y como heredera de la mitad de sus bienes, a su citada esposa y la otra mitad a Ignacia y Miguel José, huérfanos que han criado.
Josefa Tomasa de Guevara, viuda de Luis José de Acosta, vecina de la Antigua y residente en este pueblo, otorga poder a su hijo Miguel José de Acosta, para que cobre todas las cantidades de dinero, plata, joyas, etc., que se le estuvieren debiendo y si por lo antes mencionado se requiriese contienda de juicio, que lo siga.
Don Luis Ortiz de Zárate, vecino de Jalapa, otorga en arrendamiento unas tierras a don Miguel José de Acosta y a su madre doña Josefa Tomasa de Guevara, vecinos del paraje nombrado La Estancia Nueva, Jurisdicción de la Antigua Veracruz. Dichas tierras corren desde ella por el río nombrado Jujucapa a encontrarse con el Río de Actopan, subiendo por el mencionado río hasta el linde con tierras del pueblo, de los Domínguez y de los Acosta, por tiempo de 4 años que empezarán a contarse desde el 1 de septiembre del 1776, por precio de 150 pesos anuales.