Por una parte los vecinos de razón de este pueblo a saber don Francisco Domínguez, don Bernardo Gorrón, don Marcos Gorrón, y demás nombrados en esta escritura; y de la otra parte el común y naturales de este pueblo, a saber don Isidro Francisco, Gobernador; José de la Cruz y Felipe Neri, Alcaldes, y otros; acuerdan con el Licenciado José Joaquín Jáuregui Bárcena, comprometerse de la siguiente manera: los ganados de la Cofradía del Señor de las Ánimas pastarán en solares pertenecientes a los naturales libres de pensión; a cada vecino se le asignará un pedazo de solar de 30 varas de frente y 60 de fondo para la erección de su casa; se les dará un pedazo de tierra para sembrar una cuartilla de maíz, permitiéndoles pastar 6 cabezas de ganado, pagando 1 real anual por cada animal extra, nombraran apoderados, para recaudación y depósito en beneficio del pueblo y la defensa de los naturales. Dichos acuerdos han sido aceptados por españoles, mestizos y mulatos para su beneficio.
Don Fernando Álvarez, vecino del pueblo de Xicochimalco, otorga poder general a Bernardo Gorrón, vecino del pueblo de Coatepec, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y géneros que le deban, así como para defenderlo en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Fernando Álvarez, hijo de los difuntos Jerónimo Álvarez y de Leonor de Matos, natural del Arzobispado de Santiago Galicia y vecino del pueblo de Xicochimalco, casado con Josefa Manuela Morales, viuda de Pedro Salazar, otorga poder para testar a Bernardo Gorrón, vecino del pueblo de Coatepec, y nombramiento de albaceas al citado Gorrón, en compañía de Antonio José de Olmos, vecino de ese pueblo y como heredera universal designa a la Virgen de Guadalupe.
Miguel Ángel, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga un recibo de dote cancelado, a Bernardo Gorrón, su yerno, mismo que le entregó la cantidad de 600 pesos, como dote por haber contraído matrimonio con la difunta María de la Candelaria.
María Josefa Díaz Parraga, vecina del pueblo de Coatepec, hija legítima de los difuntos Roque Díaz Parraga y de María González Carrillo, viuda de Bernardo Gorrón, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a su hermano Antonio Díaz Parraga, y como heredera designa a su hija María Rita.
Don José Ortiz, don Agustín Díaz de la Cueva, don Bernardo Gorrón, junto con otros vecinos de Coatepec, don Pedro Gorrindo Palomino, de Teocelo y don Fernando Álvarez, de Xico, del Ramo y partido de Alcabalas de los curatos de Coatepec e Ixhuacán, otorgan poder especial a don José de Ayala y a don Antonio de Baizabal, para que comparezca ante el Rey, las Reales Audiencias y otros Tribunales, donde pongan demandas de preferencia a favor del arrendamiento del Ramo de Alcabalas.
Francisco de Ochoa, vecino del pueblo de Jalapa, junto con su sobrino Bernardo Gorrón, vecino del pueblo de Coatepec, venden a Simón Blanco Navarrete, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 93 varas de frente y 119 varas de fondo, linda al norte con la calle que baja para la Ermita, al oriente con el callejón que baja para el río del molino de Santana, al sur con el potrerillo y ciénega de la Cofradía de las Ánimas y al poniente con solar de Lorenza Hernández, viuda de Juan Oaxaca, en la cantidad de 126 pesos.
Josefa Díaz Parraga, vecina de Coatepec, viuda de Bernardo Gorrón, otorga poder general a Nicolás Ricardo Grant de Guzmán, Clérigo Presbítero Domiciliario de este Obispado de la Puebla, y a Nicolás Mojica, vecino de Huamantla, para que cobren de don Manuel de los Reyes, vecino de San Pablo jurisdicción de Tlaxcala, y de otros deudores de su difunto esposo, vecinos de San Felipe.
Joaquín Díaz Parraga, Gertrudis Díaz Parraga, Bernardo Gorrón, marido de María Josefa Díaz Parraga y Elena Díaz Parraga, mayores de 25 años, vecinos de esta jurisdicción, hijos de Roque Díaz Parraga y María Carrillo, herederos legítimos de Antonio Díaz Parraga y Florencia, mujer de Luis Blázquez, vecinos de San Juan de los Llanos, otorgan poder especial a su hermano, Antonio Díaz Parraga, para que venda al fiado o contado una casa de paredes con el sitio que le pertenece, la que les tocó por herencia.
María José Díaz Parraga, vecina del pueblo de Coatepec, viuda y albacea de Bernardo Gorrón, vende a Diego Vázquez, vecino de dicho pueblo, una casa de paredes y techada de teja, ubicada en el mismo pueblo, la cual linda al sur con la Calle Real y casa de Juan Miguel Rebolledo, al oriente con casa del comprador, al norte con casa de Clara Cayetana Hernández y al poniente con Sebastián Méndez, al precio de 700 pesos.