Lucas de Orlachea, maestro herrador, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de José Orlachea, difunto, y de Inés Catarina Martín, vecina de este pueblo, otorga poder para testar a María Antonia Navarrete, su mujer, en compañía de don José Antonio Rincón, así como albaceas testamentarios y como herederos universales designa a Antonia de 26 años, casada con Javier Venegas, Francisco de 24 años, José de 22 años Miguel de 20 años e Ignacio de 16 años, sus hijos legítimos.
María Antonia Navarrete, viuda de Lucas de Olachea y vecina del pueblo de Jalapa, vende a Roque Jacinto Florido, vecino de este pueblo, una casa de madera y teja con su sitio de 14 y ½ varas de frente y 60 varas de fondo, ubicada en la Calle Real que va de este pueblo a México, linda al poniente con casas de doña María de la Cruz, actual mujer de don Domingo Díaz Mier, al norte con casa de Andrés Barradas, al oriente con solar de Mariana Pérez y al sur con casa y solar de Antonio de Castro, al precio de 115 pesos.
María Antonia Navarrete, viuda de Lucas de Orlachea, junto con don José Antonio Rincón, vecinos de este pueblo, albaceas de dicho Orlachea, venden a Carlos Roso, vecino de este pueblo, una casa de paredes y parte de ella techada de tejas, con el sitio que le pertenece de 25 varas de frente y 36 varas de fondo 36, la cual linda al oriente con la calle que sube al Calvario y casas que fueron de Bernardo de Castro, al sur con casas de Francisco Julián de Ochoa, al poniente con un pedazo de solar que dejó Petrona de Arauz y al norte con solar y casa que es de don José de Arcos, por la cantidad de 900 pesos.