José Romualdo de Meza, español y vecino del pueblo de Naolinco, vende a Francisco de Oliva, español y vecino de Naolinco, una casa con pilares de cal y canto, con un solar de 24 varas de frente y 20 varas de fondo, linda al frente con la Calle Real que sale de la plaza de este pueblo para el de Acatlán, al sur con casa de Juan Rosado, al norte con solar de Patricio de Escobar y al poniente con casa y solar de Miguel Reyes, por la cantidad de 150 pesos.
Marta García, viuda de Martín Reyes, vecina de este pueblo de Jalapa, como albacea de su difunto marido, vende a Josefa Rafaela Rodríguez, doncella e hija de Lucrecia María Báez, un pedazo de solar de 34 varas de frente y 50 de fondo, el cual linda por el fondo con la calle que va a La Alameda y Laguna, por el frente con tierras de la cofradía de la Limpia Concepción, y por los costados con casas de Diego de los Reyes y casas que fueron de Miguel de los Reyes; lo vende en el precio de 12 reales por cada vara del frente.
Don Miguel y don Ramón Teodoro de los Reyes, vecinos de la jurisdicción de esta Villa, como únicos hijos y herederos de su difunto padre don Ceferino de los Reyes, mayores de 25 años, otorgan poder especial al Licenciado don José María Lebrija, Abogado de la Real Audiencia de México, para que cobre de la testamentaria del difunto don Miguel Eustaquio Cardeña, la cantidad de pesos que por sus salarios quedó debiendo dicho difunto al padre de los otorgantes como lo declaró en su testamento dicho Cardeña.\t
Don Juan Francisco de los Reyes, natural de la Ciudad de Manila en las Islas Filipinas y de tránsito en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Ventura de los Reyes y de doña Sebastiana de Guzmán, otorga su testamento donde ordena sea sepultado en la iglesia del Convento de San Francisco, se digan en el convento 60 misas por su alma; declara ser soltero y no tener hijos, nombra como albacea a don Felipe de la Maza Alvarado, y como herederos a sus hermanos carnales Nicolás Hilario de los Reyes, Cristóbal Ventura de los Reyes y Miguel de los Reyes, vecinos de Manila.
Don Manuel Rodríguez, Gobernador; don Domingo Rodríguez, Miguel de los Reyes, don Juan de Rivera, don Lorenzo Diego, Alcaldes Ordinarios; don Silvestre Francisco, don Miguel Francisco y demás Oficiales de República y naturales del pueblo de Naolinco, otorgan poder general a don Nicolás Leonardo Ramos, vecino de este pueblo, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don José Romualdo de Meza, natural de España y vecino del pueblo de Naolinco, vende a Miguel de los Reyes, natural y vecino de este pueblo, un solar que mide 24 varas de frente y 21 varas de fondo, ubicado en la Calle Real que de la estación que baja a la esquina de la Cruz de Mateo Juan, linda al oriente con casa y solar de Francisco de Oliva, al poniente con casa y solar de Juan José del Moral, al norte con solar de Patricio Ortiz y al sur con calle en medio, por la cantidad de 54 pesos.