Blas de Aguilar, hijo legítimo de los difuntos Pedro de Aguilar y Josefa de Torres, natural del pueblo de Jalapa, junto con su legítima esposa Josefa Domínguez, hija del difunto Salvador Domínguez y Juana Molina, viva, se otorgan poder para testar, nombramiento de albaceas y de herederos.
Francisco Domínguez Muñiz, vecino de este pueblo, vende a Josefa de Domínguez, su hermana, un pedazo de solar en este pueblo, el cual tiene 27 varas de frente y 70 varas de fondo, linda al oriente con casas y solares de Francisco Rosado y José Rosado, al poniente con solar de Diego Gómez y Nicolás Rogel, al norte con solar de Patricio Ortiz y al sur callejón en medio y solar de Gregorio de Castro, en la cantidad de 110 pesos.
Don Manuel José Ortiz, vecino del pueblo de Naolinco, vende a los herederos y sucesores de don Antonio de Acosta, una casa de piedra y lodo, cubierta de tejas, edificada en un solar que mide 17 varas de frente, linda al sur con calle en medio y casa de Lucas Dorantes, al norte con casa de Tomás Montero, al oriente con casa del vendedor y al poniente con solar de Josefa de Domínguez, alías Molina La venta se hace en 200 pesos.
Don Joaquín Ferré, Teniente Veterano de Milicias Provinciales en esta Nueva España, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a Bartolomé Sayer, vecino de Gallanes en el Reino de Valencia, perteneciente al de Castilla, para que cobre la parte que le corresponde por herencia de sus difuntos padres, Juan de Ferré y Rosa Calebucheg; y realizado esto, venda lo menos necesario de dicha herencia, reservando las tierras y viñas que parezca preciso, entregando estas a su cuñada Josefa Domínguez, viuda de Antonio Ferré, hermano del otorgante.