Pedro del Río, vecino de Jalapa, vende a Pablo Rodríguez y a Alonso de Sierra unas casas de morada en este pueblo, por el precio de 225 pesos de oro común.
Melchor de la Bazares, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Alonso de Sierra, vecino de Jalapa, para que en su nombre pueda cobrar cualesquier pesos y otras cosas que le fueren debidos en esta Nueva España.
Alonso de Sierra, vecino de esta provincia, se obligó a pagar al padre beneficiado Luis de Benavides Albacete, 125 pesos de oro común, por razón y precio de 50 fanegas de maíz que le vendió, a 20 reales cada fanega, para el día de San Juan, en junio del presente año de 1604.
Pablo Hernández y Alonso de Sierra, vecinos de Jalapa, otorgaron y conocieron que vendieron a Francisco Martín, vecino de Jalapa, un negro llamado Antón, de tierra Biafara, de 16 a 18 años de edad, por el precio de 460 pesos de oro común.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Pablo Hernández y a Alonso de Sierra, representante legal de su esposa, Juana Bautista, 230 pesos que restan del valor de un esclavo negro que le vendieron, para fines de mayo del presente año de 1602.
Pablo Hernández, vecino de Jalapa, y Alonso de Sierra, su fiador, se obligaron a dar y pagar a Pedro Calderón, vecino de esta provincia, 100 pesos de oro común por razón de otros tantos que pagó por el dicho Pablo Hernández a Juan de Tejada; los cuales entregarán para fines de febrero de 1602.