Simón Blanco Navarrete, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Francisco Navarrete y de Isabel Martínez, difuntos, otorga poder para testar a su mujer Manuela Antonia de Ochoa y a su hijo Antonio Mariano, así como también los nombra albaceas testamentarios. Nombra como herederos universales a sus hijos.
Manuela Antonia de Ochoa y Antonio Mariano Navarrete, madre e hijo, vecinos del pueblo de Jalapa, con poder para testar que les otorgó el difunto Simón Blanco Navarrete, alías Blanco, proceden a realizar su testamento, en el cual además del citado poder los nombró albaceas y herederos, en compañía de María de Jesús, Andrés, Vicente Antonio, Nicolás José, Francisco José y José Antonio, sus demás hijos legítimos.
Doña Manuela Antonia de Ochoa, viuda de Simón Blanco Navarrete, vecina de Jalapa, vende a doña Antonia Cardeña, mujer legítima de don Francisco Javier Fernández de Ulloa, de la misma vecindad, un pedazo de tierras de labor ubicadas en las faldas del monte de Perote, las cuales lindan al oriente con tierras de Coapexpan, pertenecientes a los naturales de este pueblo y arroyo Nacastapalapa, alías Sordo, al norte con otro pedazo de tierra que pertenece por herencia a su hermano Gabriel de Ochoa, al poniente con tierras de don Francisco Javier Fernández de Ulloa, y al sur con las tierras nombradas Briones que posee el Mayorazgo de la Higuera. La venta se hace en 500 pesos de oro común.
Doña José Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas, vende a don Simón Blanco Navarrete, el potrerillo de Las Ánimas que es una cuchilla de solar o ciénega, ubicado en este pueblo, linda al poniente y sur con el Río de Santiago que va para el molino de Santana, el que divide del rancho de don Juan Ricardo de Guzmán, al oriente linda con solar de don José Antonio Santillana y al norte con solares del comprador y de los herederos de Oaxaca, al precio 25 pesos.
María de Jesús Blanco Navarrete, hija legítima de Simón Blanco Navarrete y mujer legítima de don Manuel Sánchez, otorga poder especial a su citado marido, para que se ocupe de recibir los bienes de su difunto padre, que por inventario y partición le tocaron por hijuelas, vendiéndolos en los precios que acuerde.
Manuela Antonia de Ochoa, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda y albacea del difunto Simón Blanco Navarrete, tenedora de los bienes de sus menores hijos, junto con Domingo de Ochoa, curador de los referidos menores, otorgan en arrendamiento a don Luis Antonio Ortiz de Zárate, de esta vecindad, un potrero para ganado mayor llamado Zoncuautla, por el tiempo en que dicho Zárate esté a cargo del abastecimiento de carne de este pueblo, y por la cantidad de 180 pesos anuales.
Don José Miguel Cardeña, vecino en este pueblo de Jalapa, vende al Bachiller don Antonio Mateo Ortiz de Zárate, Clérigo, Presbítero Domiciliario del obispado de Puebla, una casa de paredes, techada de madera y tejas, la cual linda al norte con la calle de Santiago y casa de la viuda de Nicolás de Oliver, \"alías\" Cuernavaca, al oriente con casa y solar de Isidro Valdéz, al sur con solar de Patricio José de Santamaría y al poniente con el callejón que baja del Barrio de Arriba y casa y solar de la viuda de Simón Blanco Navarrete, en la cantidad de 400 pesos, 200 pagados de contado y los 200 restantes a réditos de 10 pesos anuales que pertenecen al hijo legitimo y heredero de don Gregorio Martínez de Segura y María de Loaiza, que hoy es mujer del otorgante, los cuales se pagarán cuando el menor cumpla 25 años o tome estado.
El Bachiller Antonio Mateo Ortiz de Zárate, Clérigo, Presbítero, Notario Público y vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Diego Toledo, Teniente de la Real Justicia en la Jurisdicción de la Antigua Veracruz, una casa y solar ubicadas en la Calle de Santiago, la cual linda al norte con casa de la viuda de don Nicolás de Oliver, alías Cuernavaca, al oriente con casa y solar de Isidro Valdéz, al sur con casa de Patricio José de Santamaría y San Francisco, y solar de la viuda de Simón Blanco Navarrete, en la cantidad de 500 pesos, pagando de contado 300 y restando 200 pesos, con réditos de 10 pesos anuales a favor de Francisco Javier Segura, hijo legítimo y heredero de Gregorio Martínez de Segura y de su viuda María de Loaiza, actual esposa de don José Miguel Cardeña, que el comprador debe entregar al menor, al cumplir el menor 25 años de edad.
Francisco de Ochoa, vecino del pueblo de Jalapa, junto con su sobrino Bernardo Gorrón, vecino del pueblo de Coatepec, venden a Simón Blanco Navarrete, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 93 varas de frente y 119 varas de fondo, linda al norte con la calle que baja para la Ermita, al oriente con el callejón que baja para el río del molino de Santana, al sur con el potrerillo y ciénega de la Cofradía de las Ánimas y al poniente con solar de Lorenza Hernández, viuda de Juan Oaxaca, en la cantidad de 126 pesos.
Simón Navarrete, alias Blanco, hijo legítimo de Francisco Navarrete e Isabel Martínez, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder para testar a Manuela [Antonia] Ochoa, su mujer legítima, en compañía de don Francisco González, vecino de este pueblo, de oficio mercader, así como albaceas testamentarios y como herederos universales a Antonio de 11 años, María de 6 años, Andrés de 3 años y Vicente de 2 años, sus hijos legítimos.