Bartolomé de Lecea y María de la Cruz [de Villanueva], su legítima mujer, vecinos de Jalapa, venden a Juan de la Gala [Moreno], vecino de Jalapa, una negrita, su esclava, nombrada Angelina, nacida en su casa, hija de Magdalena, negra, su esclava, de 5 años, poco más o menos, por el precio de 100 pesos de oro común.
Simón Vidal, artillero de la nao capitana de la flota general don Lope Díaz de Armendáriz, con poder de García de Escobedo, vecino de Sevilla, fechado el 7 de junio de 1610, vende a Francisco Luis, vecino de Jalapa, una esclava negra llamada Magdalena, criolla de Toledo, de 24 años de edad, por el precio de 500 pesos de oro común.
Matías Lorenzo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Antonio Pérez (sic), vecino de Lisboa, 420 pesos de oro común, precio de una esclava negra que le vendió, nombrada Magdalena, de nación Angola.
Catalina de Villafuerte, viuda de Hipólito Hernández, vecina de Jalapa, en nombre de sus hijos menores, vende a Juan de Pro, vecino de la Puebla de los Ángeles, una esclava negra llamada Magdalena, criolla, de 10 años de edad, poco más o menos, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común, los cuales recibió en esta manera: 50 pesos en reales y los 250 pesos restantes en cinco mulas aparejadas.
Juan Luis Rodríguez, y su mujer, Juana Mejía, residentes en este pueblo, dijeron que entre las cosas de dote que Doña Jacinta de la Cruz, madre de la otorgante, les dio en la nueva Veracruz, figura una mulata nombrada Juliana de 11 años, hija de Magdalena, negra soltera de Guinea, apreciada en 350 pesos, la cual para que no la vendan, les dio 160 pesos de oro común en libranzas sobre Baltazar de los Reyes, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, con calidad de que la dicha Juliana la tendrán por suya sin poderla vender, y cuando tenga edad y tome estado María Cecilia, su nieta, hija de Juan Luis Rodríguez y de Juana Mejía, se la darán como parte de su dote, lo cual otorgan convienen que no se apartaran de dicho contrato.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, en nombre de Gonzalo Rodríguez, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, vende a Jerónimo González, vecino de Los Ángeles, una negra llamada Magdalena, de tierra Conga, con las tachas y enfermedades que tuviere, sujeta a servidumbre, por el precio de 410 pesos de oro común.
Juan de Quirós, con poder de Luis de Benavides Albacete, empeñó a Juan Díaz Matamoros, vecino de esta provincia, una esclava negra llamada Magdalena, de nación Cabo Verde, con dos hijos, varón y hembra, mayores de tres años, durante un año y en la cantidad de 500 pesos de oro común.
Pedro Calderón, vecino de esta provincia, vende a Gabriel de Ansúrez Guevara, vecino de la Puebla de los Ángeles, una esclava llamada Magdalena, de tierra Congo, de 23 años de edad, y con un mulatillo, su hijo, llamado Agustín, de 3 años de edad, por el precio de 450 pesos de oro común, la madre, y el niño en 250 pesos.
Juan de Sosa del Castillo, mercader, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Mateo Jorge, mercader de negros, 380 pesos de oro común, precio de una esclava negra llamada Magdalena, de nación Angola, de 25 años de edad, para fines de febrero de 1610, todos juntos en un paga.
Lucas Cardeña Malpica, enfermo de cama, vecino de Jalapa, dijo que al tiempo cuando otorgó su testamento se le pasó decir que habiendo quedado por albacea de María de la Cruz de Villanueva, mujer de Bartolomé de Lecea, en una clausula se da libertad a Magdalena, negra de Angola, de 40 años de edad, luego que muriese su ama; sin embargo, la dicha cláusula no tuviera efecto en cuanto a servir los días de su vida a su amo, y goce de su libertad.