Francisco Pérez, dueño de recua y vecino del pueblo de Jalapa, con poder para testar que otorgó a su favor José Nicolás Pérez, su difunto sobrino, procede a otorgar el testamento de éste, en el cual el es nombrado albacea, en compañía de Juan Antonio de Lagos y Arbide, y como heredera designó a Ignacia Pérez, hija legítima de dicho José Nicolás y de su legítima mujer Antonia Domínguez Muñiz.
Don Juan Rodríguez, Gobernador de Naolinco, don Pedro de Rivera, don Rafael Enríquez y don Mateo Ramírez, Alcaldes, junto con los demás Oficiales del citado pueblo, otorgan poder general a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
El Capitán don Tomás Borro, natural de la Ciudad y Puerto de Santa María, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo de don Carlos Borro y doña Ángela Aycardo, difuntos, realiza testamento en donde ordena no se le cobre a don Juan Antonio de Lagos y Arbide el adeudo que tiene con él. Declara tener dos casas ubicadas en la Calle Nueva de este pueblo y una más en La Antigua, una tienda ubicada en la Nueva Veracruz con principal de 8, 000 pesos, a cargo de su hermano don José Borro, el menaje de casa, un esclavo de 8 años de edad, una tienda y nevería ubicada en la casa de su morada, además de tener celebrada escritura con Su Majestad sobre el asiento de nieve de este pueblo. Declara ser casado con doña Luisa Margarita de la Rosa Hernández con quien procreó 6 hijos. Nombra como albaceas a su esposa, a su hermano, a don José Francisco Álvarez, vecino de Veracruz, y al Bachiller don José Nicolás de Acosta, Clérigo presbítero. Nombra como herederos universales a sus 6 hijos.
Los oficiales de la República y naturales del pueblo de San Pedro Tonayan, de esta jurisdicción, a saber, don Cristóbal Luis, Gobernador actual; don Diego Fernández, don Juan Francisco, don Alonso Pérez, don Pedro Dorantes, gobernadores pasados; entre otro, revocan el poder para pleitos que le dieron a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, de esta vecindad y en nombre de todo el común de naturales de su pueblo, otorgan poder a don Joaquín Cardeña, vecino de este pueblo de Jalapa, para que defienda a su pueblo y naturales en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales.
Don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino del pueblo de Jalapa, con poder que le otorgó don José Leonel Gómez de Cervantes y la Higuera, vecino de la Ciudad de México, y haciendo uso de dicho poder, otorga en arrendamiento a Antonio Vázquez Ruiz, vecino de este pueblo, el Mayorazgo de Santa Fe, compuesto de las haciendas Santa Fe Moreno y Buenavista, fundadas por el Licenciado Gaspar de Cabrera y Córdoba, así como los que fundaron Francisco Hernández de la Higuera y su mujer, María González, que son los ingenios “El Grande” y “El Chico” de las haciendas San Francisco y Cempoala, obligándose dicho arrendador a pagar 3, 500 pesos anuales en la fecha que acuerden, y para mayor seguridad del pago, hipoteca 2 ranchos de labor que posee en las inmediaciones de este pueblo, llamados San José Buenavista y Lucas Martín, junto con un molino, tierras, casas y trojes.
Gregorio Maldonado y demás vecinos del pueblo de Coatepec y de Xicochimalco, dijeron que habiendo arrendado don Fernando Álvarez, vecino de Xicochimalco, los potreros de San Marcos y San Mauricio al Señor Dr. don Francisco Gómez de Cervantes, Prebendado de la Santa Iglesia Catedral de México y Provisor de su Obispado, y a don José Leonel Gómez de Cervantes y la Higuera, pertenecientes al Mayorazgo que poseía doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros; dicho don Fernando Álvarez les causa graves vejaciones a todos los naturales indios y demás vecinos de dichos pueblos, por lo que otorgan poder especial a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino de Jalapa, para que en sus nombres solicite extrajudicialmente se cancele la escritura de arrendamiento dicho don Fernando Álvarez, y si no pudiese conseguirlo así, se presente ante la Real Audiencia y alegue a favor de ellos.
Don Antonio de Alsasua, vecino y del comercio de México, residente en este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino de este pueblo de Jalapa, para que lo represente y defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, eclesiásticos y seculares.
Don Pablo José, Gobernador del pueblo de San Juan de la Rinconada, Juan de la Cruz y Pascual Hernández, Alcaldes, Isidro de los Santos, Regidor, y demás Oficiales de Gobierno de dicho pueblo, junto con los Oficiales del pueblo de Apazapa, otorgan poder especial a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino del pueblo de Jalapa, para que comparezca ante las autoridades competentes, donde pida beneficios de restitución y se encargue de los asuntos administrativos y judiciales que se presenten.
Don Mariano Palmeros y don José Antonio Palmeros, hijos legítimos y herederos de don Miguel Palmeros y doña Juana de Jesús Acosta, vecinos de la jurisdicción de Jalapa, por orden de su citada madre y demás hermanos, otorgan poder especial al Licenciado José de Acosta, Presbítero Domiciliario de este Obispado, junto con don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecinos de este pueblo, para que se encarguen de los pleitos que tienen con Rosa María de Aguilar e hijos, por las tierras de Los Otates, las cuales heredaron de su padre Miguel Palmeros.
Miguel José de la Paz y Arellano, dueño de la mina “San Miguel de las Cuevas”, ubicada en la Barranca de Zomelahuacan, otorga poder general a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino del pueblo de Jalapa, para que se encargue de todas sus cobranzas, acciones legales y judiciales.