Don Diego Peredo, vecino del pueblo de Coatepec, jurisdicción de Jalapa, marido de Ignacia Rosalía Hernández, hija legítima y heredera del difunto Antonio Ramón Hernández; deben y se obligan pagar a Rosa María Hernández, cuñada del declarante, la cantidad de 107 pesos 2 reales y 3 cuartillas, cantidad que es el valor del ganado vacuno que heredó dicha Rosa María, para cuando la misma alcance la edad requerida para recibirla, junto con los réditos del 5% anuales.
Miguel de Arrieta, vecino del pueblo de Coatepec de esta jurisdicción, se obliga a pagar a su esposa Antonia Luisa Hernández, hija del difunto Antonio Ramón Hernández, la cantidad de 242 pesos 18 centavos de real de su herencia paterna, así mismo 107 pesos que se obliga a pagar al hijo menor de su suegro, cuando este tenga edad o tome estado, otorgando como fiador a don José Martínez Ortiz, vecino de Coatepec, e hipoteca una casa de su propiedad.
Don José Martínez Ortiz, vecino del pueblo de Coatepec, debe y se obliga pagar a los albaceas del difunto don Antonio Ramón Hernández, la cantidad de 107 pesos 2 reales y 80 centavos, junto con sus réditos de 5% anuales de réditos, y para mayor seguridad de dicha deuda, hipoteca su casa de paredes y tejas, ubicada en dicho pueblo de Coatepec.
Ignacio Javier de la Peña, vecino del pueblo de Coatepec, dijo que por fallecimiento de Antonio Ramón Hernández quedaron sus hijos menores y algunos bienes, y por la justicia se mandó que las tutelas de los menores se pusieran a réditos con el seguro correspondiente y se le entregó a Miguel de Arrieta, lo que afianzó con don José Martínez Ortiz, quien hipotecó al seguro de todo, su casa que tiene en dicho pueblo, y cuya casa estaba ya hipotecada en 107 pesos 2 reales y 80 centavos, que corresponden a una hija de los menores mencionados, que recibió en si don José Martínez Ortiz con la misma obligación de réditos cuya cantidad pasó a manos de Miguel de Arrieta, quien ha reconocido el rédito de ellos y de los 107 pesos. Y por que ahora precisa a dicho don José Martínez Ortiz vender la referida casa hipotecada, libre de la citada hipoteca, le pide al enunciado Miguel de Arrieta declare si es cierto tiene en su poder los 107 pesos y lo releve de la fianza de los 107 pesos 2 reales y 80 centavos que tiene otorgada por la citada escritura. Y teniéndolo a bien con consentimiento de Felipa Florentina, viuda del dicho Antonio Ramón Hernández, ha ofrecido subrogar dicha fianza con Ignacio Javier de la Peña, declarando tener recibidos los 107 pesos 2 reales 8 centavos.
Antonio Ramón Hernández, vecino del pueblo de Jalapa, con testamento hecho, en el cual nombró como tutor de sus hijos a Francisco Domínguez, y debido a que dicho Antonio estaba separado de su mujer y ahora están de nuevo juntos, por vía de codicilo la nombra tutora de sus hijas y a Francisco lo manda a vender sus bienes, para que ponga el dinero a rédito y al cobrarlos los entregue a su citada mujer.
Nicolás Maldonado, vecino de Coatepec, albacea, hijo y heredero de Nicolás Maldonado, informa que Antonio Ramón Hernández, le otorgó la cantidad de 245 pesos 7 reales, para pagar a la iglesia Catedral de Puebla, a nombre de Pedro Ortiz, fiador de su citado padre; por lo que otorga poder especial a Antonio Ramón Hernández, para que cobre dicha cantidad y en caso de no pagársele, él se obliga a pagarla.
Antonio Ramón Hernández, vecino de Coatepec, vende a don Roque Jacinto Florido, vecino de este pueblo de Jalapa, un esclavo nombrado Antonio Francisco, de origen Ñame, con 28 a 30 años, sujeto a servidumbre y sin asegurarlo de enfermedad, en la cantidad de 260 pesos.
Gregorio Maldonado, vecino del pueblo de Coatepec de esta jurisdicción, se obliga a pagar a los herederos de Antonio Ramón Hernández, de la misma vecindad, la cantidad de 547 pesos 1 real, los que se obliga a pagar a la tutora o curadora de dichos menores luego que tengan edad o tomen estado, pagando anualmente los réditos del 5 %. Para la seguridad de esta deuda hipoteca una casa que compró a don Francisco Portillo y que hace esquina con la Calle Real y la que va para la casa del Bachiller don Nicolás Ricardo, entre oriente y norte, por el sur con sitio que posee Antonio Lovillo, por el poniente con sitio que posee don José Martín Ortiz.
El Capitán Manuel de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, otorga en arrendamiento a Gregorio Maldonado, Mayordomo de la Cofradía del Sacramento, junto con Antonio Ramón Hernández, Mayordomo de la Cofradía de las Ánimas, ubicadas en la parroquia de este pueblo, un sitio de ganado mayor y 3 caballerías de tierras nombrada Tutepeque, alías “El Espinal”, por espacio de 3 años, al precio de 25 pesos anuales.
Antonio Ramón Hernández, vecino del pueblo de Coatepec de esta jurisdicción, otorga su poder a don Diego Cardeña, Escribano Público de este pueblo, para que en su nombre pida y tome cuentas a todas las personas y bienes que se las deban dar, para que lo defienda en todos sus pleitos, negocios civiles o criminales.