Habiéndose visto por el Alcalde Mayor los autos presentados, declara dicha memoria de Ana Gertrudis de Espino por testamento nuncupativo, ya que murió bajo esta disposición.
Pedro García y José Gabriel García, albaceas y herederos de Ana Gertrudis de Espino, junto con Antonio Blanco también albacea, venden a Juan García, vecino del paraje de Sedeño, unas casitas y solar que dejó dicha difunta con 25 varas de frente, que hace al norte con calle que sale de esta plaza para la Nueva Veracruz y del otro lado casas de don Antonio Díaz Parraga, al poniente con solar de Aldonza María, al sur que es el fondo tiene 66 varas y media, al oriente linda con tierras de la Cofradía de Nuestra Señora de la Concepción. La venta se hace en 190 pesos.
Doña Pascuala de la Cruz, vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Jorge Antonio, vecino de este pueblo, un solar que mide 12 varas de frente, por donde linda con la calle que va hacía la Veracruz, al norte con casa y solar de don Antonio Díaz Párraga, al oriente con casa y solar de doña Ana Gertrudis de Espino, mujer de Miguel de las Casas, al sur con casa y solar de Gertrudis Margarita, viuda de Juan Flores y al poniente con casa de Pascuala de la Cruz, en la cantidad de 110 pesos.
Pascuala de la Cruz, viuda de Manuel José, vecina del pueblo de Jalapa, vende a doña Ana Gertrudis de Espino, mujer legítima de Miguel de las Casas y vecina de dicho pueblo, un solar que mide 25 varas de frente, el cual linda al frente con la Calle Real que va hacia el Camino Real de la Veracruz y casa y solar de Antonio Díaz Párraga, al norte y oriente con tierra de la cofradía de nuestra Señora de la Concepción, y al sur con tierras de dicha cofradía, en el precio de 10 pesos por cada vara del frente.
Pedro García, vecino del pueblo de Jalapa, hijo y albacea de Ana Gertrudis de Espino, solicita que la memoria que dejó su madre sea tomada como testamento nuncupativo, para que pueda cumplir con todos los asuntos que se contienen en ella. Por lo que Su Majestad, mandó se presenten los testigos que firmaron dicha memoria de Ana Gertrudis de Espino. \r\n