Gertrudis de Córdoba, vecina del paraje y rancho la Joya, dueña de un sitio para ganado menor, el cual heredó de su difunto padre, Antonio Díaz de Córdoba, vende a los pueblos de San Salvador y Tlacolula, representados por don Miguel San Gabriel, Gobernador de Tlacolula y San Salvador, los Alcaldes don Esteban de Mendoza, don Jacinto de Mendoza, don Francisco Méndez y don Bartolomé San Gabriel, los Regidores Antonio Sánchez, Julio Jiménez y Félix Martínez, las citadas tierras, las cuales lindan al norte con tierras del rancho la Joya, al oriente con tierras del pueblo de San Salvador, al poniente y sur con tierras del pueblo de Tlacolula, en la cantidad de 550 pesos.
Don Gregorio Fernández Mantilla, Alguacil Mayor de la Santa Inquisición y vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Anastasia Páez de Huerta, vecina de Napaluca, mujer legítima de don Antonio Sánchez, una esclava negra de nombre María Inés, de 30 años de casta Carabalí, en la cantidad de 300 pesos.
El ciudadano José Francisco Cabañas, de esta vecindad, dijo que posee una casita de madera con cimiento de cal y canto, cubierta de teja, ubicada en esta villa a la tercera calle del Calvario, cuyo sitio tiene 8 varas de frente que lo hace al poniente en dicha calle y 96 de fondo al oriente por donde linda con tierras del Señor del Calvario, de que es Capellán el Presbítero don José Ignacio Ibáñez; por el norte linda con casa y solar de don Antonio Sánchez y por el sur con casa que fue de don Jacinto Álvarez y hoy es de la ciudadana Zavaleta. Cuya finca hubo por herencia de su madre doña Gertrudis Cabañas y se halla libre de todo gravamen y bajo este concepto ha tratado la venta de ella con don José Miguel Contreras en precio de 100 pesos, siendo de cuenta del vendedor el pago de alcabala y escritura. Por lo que reduciéndolo a efecto otorga que vende a don José Miguel Contreras la casita y sitio que queda deslindado, en precio de 100 pesos, de cuya suma se da por entregada.
Zonder titelAnte Payo Patiño Dávila, Corregidor de este pueblo, pareció Antonio Sánchez, mayoral de la estancia de los herederos de Pedro López de Fuentes, y registró 1 000 reses, toros y novillos y otras 20 vacas que reparte para ganado [sic] y comer la gente.\n
Doña María de la Concepción Rivas, doncella mayor de 25 años, otorga poder general a don Antonio Sánchez, vecino y del comercio de la Antigua Veracruz, para que en su nombre como heredera instituida de su difunto hermano, don José María Rivas, casado que fue con doña Sebastiana Barrios, de quien no tuvo sucesores, y como acreedora que es la otorgante al capital y mitad de los bienes sobre habidos en dicho matrimonio, pueda dicho apoderado recibir y cobrar de manera judicial o extrajudicial del albacea o albaceas, heredero administrador y demás personas que deban entregar y satisfacer la porción hereditaria que le corresponda y pertenezca de los bienes del citado su difunto hermano.
Se tomó la razón de 8 pipas de vino en 48 barriles, que lleva Antonio Sánchez en su recua, para entregar en México a Juan Gómez Bello.\n
Don Francisco de la Cruz, don Antonio Sánchez y don Pedro Bautista, Alcaldes del pueblo de Tlacolula, junto con los vecinos del pueblo de San Salvador, declaran que el 23 de octubre de 1743, Gertrudis de Córdoba, dueña de un rancho de labor ubicado en la Joya, lo vendió a don Miguel de San Gabriel, Gobernador entonces de Tlacolula y de San Salvador, en la cantidad de 550 pesos, el cual compró de su caudal en nombre de dichos pueblos y pactó con los oficiales de aquel año que compraría dicho rancho con la condición de que le devolviesen el dinero con que hacía la transacción, y habiéndose cumplido el plazo no pudiendo pagárselo, convinieron que se quedase con el rancho y tierras, entregándole la escritura y títulos correspondientes.