Doña María Guadalupe Barragán, vecina de esta Villa, mayor de 25 años, revoca el nombramiento de curador hecho a favor de don José Fernández de Castañeda, para otorgarlo al Licenciado don Narciso Jiménez Barragán, vecino de la Puebla, para que en su nombre comparezca como legataria del remanente del quinto de lo bienes de su difunto padre don Cristóbal Barragán, haciendo lo necesario hasta percibir lo que resultare.
Doña María Guadalupe Barragán, de esta vecindad, de estado doncella, mayor de 25 años, otorga poder especial al Licenciado don Antonio López de Santa Anna, Abogado de la Real Audiencia de México, vecino de la Nueva Veracruz, para que a nombre de ella y de los derechos que le asisten como legataria del remanente del quinto de los bienes que quedaron por fallecimiento de don Cristóbal Barragán, que fue vecino de la misma Ciudad de la Veracruz, se presente en el Juzgado del Señor Alcalde Ordinario de primera elección de dicha ciudad, donde penden los autos de la testamentaría del finado, a producir en él y en cualquier otro competente las pruebas que como tal le corresponden.
Don Jorge de la Serna, vecino de Veracruz, residente en esta ciudad, otorga que substituye en el Licenciado don Miguel Antonio Machado el poder especial que le otorgó don Sebastián Pérez Cornejo, vecino de Puebla, como albacea de doña Ana Josefa Barragán, y que corre en los autos a curso de esta testamentaria en Veracruz. Dicho poder, es para que transija las diferencias que ocurren con la viuda de Sánchez, que fue albacea de don Cristóbal Barragán, padre de la difunta Ana, asimismo, le da poder general para los demás asuntos de dicha testamentaria y que el mismo sustituyente le irá previniendo.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANO PÚBLICODon Jorge de la Serna, de esta vecindad, y don Ramón Pasquel, de la Veracruz, habilitado por el Honorable Congreso para la administración de sus bienes, dijeron que la hacienda nombrada Buena Vista, ubicada al frente y sobre las goteras de Veracruz, fueron bienes del difunto don Cristóbal Barragán y heredera de ellos su hija legítima doña Ana Josefa Barragán, que habiendo también muerto en Puebla, sin sucesión de su matrimonio con don Bartolomé Perdomo, vecino de Veracruz, dejó por albacea a don Sebastián Pérez Cornejo, quien para el recobro de dichos bienes que estaban en la administración del referido Perdomo, apoderó Cornejo a don Jorge de la Serna, quien recibió unas casas y un cuaderno de inquilinos de aquella hacienda, con protesta de Perdomo a la exhibición de no poderse vender nada mientras no se concluyera el litis de sus demandas por alcances que creía tener a la dicha administración. Asimismo, dijeron que la referida hacienda reconoce una capellanía del Presbítero don Francisco Javier Pérez por cantidad de 4 000 pesos, de los cuales se le deben sus réditos desde el año de 1821, habiéndose hecho comparecer a Perdomo por causa de este adeudo, consintió en que se vendiese dicha hacienda al efecto, sobre que nunca reclamaría sea cual fuese la cantidad que se sacase de ella. Por lo cual, don Jorge de la Serna, en nombre y representación de don Sebastián Pérez Cornejo, de la testamentaria de doña Ana Josefa Barragán y de los sucesores y herederos de ésta, otorga que vende a don Ramón Pasquel la citada hacienda de Buena Vista, en precio y cantidad de 10 500 pesos, de los cuales seguirá Pasquel reconociendo 4 000 pesos que sobre ella se reconocen en favor de dicha capellanía que sirve el Presbítero don Francisco Javier Pérez, pagando sus réditos de un 5 por ciento anual a partir del primero de enero de 1833; y el resto que son 6 500 pesos pagará del modo que queda condicionado en esta escritura. Para seguridad de la capellanía hipoteca la mencionada hacienda, asimismo, salen por sus fiadores don Mariano Pasquel, Diputado de este Honorable Congreso, y don Francisco Gutiérrez, de esta vecindad.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODon José Fernández de Castañeda, vecino y del comercio de esta Villa, dijo que el juzgado del Señor alcalde de primer voto de la Ciudad de la Nueva Veracruz, pasan autos de inventarios formados a la testamentaria de don Cristóbal Barragán, padre de doña María Guadalupe Barragán, doncella mayor de 14 años, quien reside en la casa de enseñanza o beaterio de esta Villa, y por cuanto dicha menor ha nombrado al otorgante como su curador ad litem para que en representación de su persona defienda sus derechos de legataria del quinto de los bienes de su padre, otorga poder especial a don José Hernández de Cárdenas, vecino de la Ciudad de la Veracruz, para que en representación de su persona como representante de dicha menor, use y ejerza el cargo de curador ad litem que le está hecho al otorgante, defendiéndola en todos sus pleitos, causas y negocios de la testamentaria de que es interesada la legataria.
Don Francisco Domínguez, vecino del pueblo de Coatepec, otorga poder al Capitán don Juan Fernández Becerra, para que en su nombre logre vender los ranchos Lucas Martín y San José Buenavista, los cuales compró a su nombre el Capitán don Cristóbal Barragán, vecino de Jalapa, en la cantidad de 8, 000 pesos, queden libres de pensión.\r\n
Doña María Guadalupe Barragán, doncella mayor de veinticinco años, capaz de administrar sus bienes fuera de tutela y ajena administración, natural y vecina de Veracruz, actual residente en esta villa, dijo que por muerte de su padre, don Cristóbal Barragán, vecino y del comercio que fue de aquella plaza, en la disposición testamentaria que otorgó en aquella ciudad el 10 de junio de 1801, le hizo legado del quinto de sus bienes para que se le entregase en parcialidades para su subsistencia y alimentos. Por tanto, declara haber recibido de su curador don Bartolomé Perdomo la cantidad 341 pesos 4 reales desde el 26 de febrero de 1813 hasta el 9 de julio de 1819.
JOAQUÍN DE HERRERA, ESCRIBANO PÚBLICODon José Fernández de Castañeda, primer Diputado del Ilustre Ayuntamiento de esta Villa, como curador ad litem de doña María Guadalupe Barragán, residente en el Beaterio de esta Villa, mayor de 14 años y menor de 25 años, hija natural del difunto don Cristóbal Barragán, vecino que fue de la Nueva Veracruz, en donde se siguen los asuntos correspondientes a la testamentaria de dicho difunto, otorgó poder el 17 de septiembre de 1803 a don José Manuel Hernández, del Regimiento de las Tres Villas, para que lo representara como tal curador, encomienda que ya no podrá llevar a acabo por haberse puesto sobre las armas las citadas milicias, trasladándose a la Villa de Córdoba y al presente a la Ciudad de Puebla, por lo que a través de la presente revoca dicho poder y se lo otorga a don Manuel de Salazar, vecino de la Veracruz.\t