Pedro de la Peña, vecino de Naolinco, natural de Ibros, cerca de Baeza, Obispado de Jaén, hijo legítimo de Alonso de la Peña y de Catalina Hernández, difuntos, dio su poder cumplido a Diego Martín, vecino de Jalapa, para que en su nombre y conforme a lo que le tiene comunicado, haga y otorgue su testamento; asimismo, lo nombró su albacea y tenedor de bienes.
El Lic. José de la Peña Tejeda, presbítero, vecino de la ciudad de Los Ángeles, con poder de su padre Pedro de la Peña, dio en arrendamiento a Mateo Rodríguez, vecino de Jalapa, el rancho que llaman el Manco, linde con el ingenio (San Sebastián) Maxtlatlan, por tiempo de 4 años,a partir del 1° del presente mes por el precio de 5 fanegas de maíz anuales.
Catalina Ruiz, viuda de Francisco del Moral, vecina de Jalapa, vende a Pedro de la Peña una negra llamada Isabel, de nación Angola, por el precio de 450 pesos de oro común.
El Lic. Don José de la Peña Tejeda, clérigo, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente al presente en este pueblo, con poder de su padre Pedro de la Peña, dio en arrendamiento a Tomás de la Calleja, vecino de esta provincia, un sitio nombrado Buenavista ubicado en el pago de Chiltoyac el Viejo, linde con tierras del ingenio de (San Sebastián) Maxtlatlan, con sus jacales y cercas, por tiempo de dos años, a partir del 1° de mayo del presente año, en el precio de 50 pesos de oro común anuales, con declaración de que no habrá de hacer mejoras sin el consentimiento de su parte.
Tomás de la Calleja, vecino de Jalapa, dijo que por cuanto ha tenido cuentas, préstamos, dares y tomares con Pedro de la Peña, vecino de Los Ángeles; el día de hoy ajustó cuentas con el Lic. José de la Peña Tejeda, hijo del susodicho, y alcanzó con 150 pesos al referido Pedro de la Peña los cuales le ha de pagar al fin de 3 años, a partir de hoy día de la fecha.
Pedro de la Peña, vecino de Jalapa, con motivo de haber contraído matrimonio con María de Tejeda, hija de Blas Machado y de Beatriz de Sahagún (finada), recibió de su suegro dos esclavas, una negra y una mulatilla, que fueron valoradas en 800 pesos de oro común, en calidad de bienes dotales.
El Lic.Don José de la Peña Tejeda, presbítero vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente al presente en este pueblo, con poder de su padre Pedro de la Peña, dio en arrendamiento a Antonio González, vecino de Naolinco, un sitio de estancia con las caballerías de tierra que le pertenecen nombrada el Aguesuela, en términos de Naolinco y Actopan, por tiempo de 3 años, a partir de hoy día de la fecha, en el precio de 5 fanegas de maíz anuales, con cargo de los ranchos, casas y mejoras se han de quedar en ella, pagando lo que fuere tasado por dos personas.
El Lic. Don José de la Peña Tejeda, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente al presente en este pueblo, con poder de su padre Pedro de la Peña, dio en arrendamiento a Mateo Rodríguez, vecino de Jalapa, un rancho propiedad de su padre ubicado en términos de Chiltoyac que linda con tierras de Mateo Rodríguez por tiempo de 6 años, a partir de hoy día de la fecha, en el precio de 15 fanegas de maíz anuales, con cargo de que las mejoras que hicieren se han de quedar en él, pagándolas según la tasación de dos personas.
Rodrigo Hernández Callejas, vecino de Jalapa, residente en sus haciendas de ganado mayor o menor, dio su poder cumplido a Pedro de la Peña, vecino de Los Ángeles, para que en su nombre compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere; y una vez vendido, queden horros de todas costas y daños, 600 pesos de oro común.
Pedro de la Peña, vecino de la Puebla de los Ángeles, se obligó a pagar a Catalina Ruiz, viuda de Francisco del Moral, vecina de Jalapa, 450 pesos de oro común, precio de una negra llamada Isabel, de nación Angola, para el día de Navidad venidero del presente año.