Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo, vende a Juan José de Castro y Casanova, Maestro de herrero, una casa de paredes y cubierta de tejas, con el sitio que le pertenece, que linda al poniente y norte con la Calle Nueva y casas de Manuel de Santa Ana, al oriente con casas de María de Torquemada y al sur con casa de María de Jesús de Acosta, en la cantidad de 360 pesos.
Don Manuel Muñiz de Cámara, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo que el año pasado recibió 300 pesos, con obligación de réditos, de don Bartolomé de Borja como Mayordomo que era de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción, otorgando como fiadores a don Bartolomé de Borja y a su esposa doña María de Jesús Acosta, quienes ahora pidieron al otorgante los liberase de la fianza, razón por la cual se obliga a pagar dicha cantidad y sus réditos a la mencionada cofradía y asegurar la deuda con la hipoteca una casa ubicada en este pueblo en la Calle Real.
Don Juan Antonio de Espinosa, vecino del pueblo de Jalapa, albacea testamentario de doña María de Jesús de Acosta, quien fue vecina de este pueblo, haciendo uso del citado nombramiento, otorga libertad de esclavitud a María Concepción junto con su hijo José Mariano, los cuales heredó como esclavos la citada difunta de su finado esposo don Bartolomé de Borja.
Doña María de Jesús Acosta, viuda de don Bartolomé de Borja, vecina de Jalapa, declara que por testamento que hizo recíprocamente con su esposo, aparece una cláusula en la cual el difunto hace una imposición de 100 pesos a favor de la Cofradía del Señor de la Santa Veracruz, para que realicen misas a su alma, imponiendo dicha carga sobre una casa de su propiedad, labrada de paredes y cubierta de madera y tejas, ubicada en este pueblo, la cual linda con la Calle Real, con casas del Bachiller don Carlos Suárez y del Doctor José Suárez.
Doña María de Jesús de Acosta, hija de los difuntos don Manuel de Acosta y doña Pascuala Díaz de Acosta, vecina de este pueblo, otorga poder y nombra albaceas a don Juan Antonio Espinosa, a su esposa doña Ana Petrona Borja y don Bernardo Ibáñez de Suazo y Landa, para que hagan y ordenen su testamento que constará de una memoria que entregará a dicho Bernardo; asimismo declara fue casada en primera nupcias con José Filpo, de quien no tuvo hijos, por segunda vez se casó con Bartolomé de Borja, tampoco tuvieron hijos, pero criaron a doña Ana Petrona Borja; del remanente de ellos nombra herederos a los albaceas.
Doña María Nicolasa de Torquemada, viuda y albacea de don Agustín Suárez, junto con sus hijos, el Doctor don José Suárez, Cura de la Doctrina de Jalapa, Vicario y Juez Eclesiástico, los Licenciados Carlos Suárez y don Miguel Suárez, Clérigos Presbíteros, Domiciliados del Obispado de este pueblo, informan que dicho José, metió a su costa en las casas de su morada, el agua que sube a una pila donde esta corriente y le vendió una paja de esta agua en 200 pesos a Bartolomé de Borja y a su esposa María de Jesús Acosta, cuya casa esta contigua a la de los otorgantes, y ambas hacen frente con la Calle Real que sale a la plaza de este pueblo, para la Nueva Veracruz, la que sacaren de la pila de los otorgantes a su costa dichos Bartolomé y su esposa y a de ser a su cargo el componer su cañería hasta su pila.
Don Manuel Muñiz de Cámara, vecino del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a don Bartolomé de Borja, vecino de este pueblo, la cantidad de 300 pesos, mismos que le prestó siendo Mayordomo de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción, y habiéndose elegido por nuevo Mayordomo a don Tomás García, ha pedido responda a dicha deuda; para lo cual hipoteca su casa, a lo cual el mencionado Mayordomo no conforme con la hipoteca le pidió fiadores, razón por la cual señala que pagará su deuda dentro de 4 años, con rédito de 5 % anuales y nombrando como fiadores a don Bartolomé de Borja y a su esposa doña María de Jesús de Acosta.
José Antonio de Rivera, Mariano de Rivera, José de Rivera por voz propia y la de Josefa de Rivera, su hermana, en compañía de Seferino Viveros, quien representa a su esposa María Guadalupe Rivera, todos hijos legítimos de don Juan de Rivera y doña María de Jesús de Acosta, vecinos de Naolinco, realizan la adjudicación de una casa ubicada en Naolinco, la cual mide 29 varas de frente y 54 de fondo, linda al oriente con casa y solares de don Antonio García Campomanes, al sur con casa y solar de Gertrudis Josefa de Guevara, al poniente con casa y solar de José Bernardo de Acosta y al norte con solar y casa de doña María Domínguez; dicha adjudicación la hacen a favor de Juan de Rivera, hermano de los declarantes, a cambio de que entregue a cada uno la parte que les corresponde de dicha casa, cuya cantidad total es de 150 pesos.
Don José Antonio Borja, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don José Antonio Tavera, un pedazo de solar que mide 15 y tercio de varas de ancho por el frente y 45 ½ de largo, de ancho al fondo tiene 12 varas, con 2 paredes que tiene en su frente, propiedad que heredó de doña María de Jesús de Acosta, viuda de don Bartolomé de Borja, cuyo pedazo de solar hace linda al sur con casa del Capitán Cristóbal Pérez, al oriente con casa y solar del comprador, y al norte y poniente con casa y solar del vendedor. La venta se hace en 92 pesos que le pagaron de contado.
María de Jesús de Acosta, hija de Manuel de Acosta y Pascuala Díaz de Acosta, de esta vecindad, viuda, albacea, tenedora de bienes y heredera de su esposo Bartolomé de Borja, otorga que hace donación a Vicente Bertoluzzi, de los bienes, tierras, menaje, vestuarios, frutos, rentas y demás que por muerte de su suegra, madre de su difunto marido, hubieren quedado, declarando que dicha donación la hace por vía de remuneración y en nombre de su difunto esposo.