Juan Biafara, negro libre, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, compró a Bernardo Antonio, de la misma vecindad, una esclava negra nombrada Magdalena de nación Angola, de 30 años de edad, en 360 pesos de oro común, el 19 de junio de 1645; y ahora confiesa que dicha esclava pertenece a Don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, en razón de que por la referida negra otorga carta de libertad a Leonor, negra criolla, mujer de su hermano Pedro Biafara.
Pedro Hernández, con poder de Francisco López Enríquez, vende a Esteban Gutiérrez de Peralta, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa, una esclava negra de nación Bran, llamada Leonor, de 25 años de edad, poco más o menos, bozal, por el precio de 500 pesos de oro común.
Rodrigo Hernández, vecino de Jalapa, vende a Roque Gutiérrez de Ceballos, vecino de esta provincia, una negra entre bozal y ladina llamada Leonor, de tierra Cazanga, de más de 30 años de edad, por el precio de 400 pesos de oro común.
Juan López Ruiz, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco de Orduña, el mozo, 420 pesos de oro común, por razón de otros tantos que por él se obligó a pagar a Bartolomé Rodríguez, mercader de negros, en la gruesa de negros que le compró, y sacó de ella una negra llamada Leonor Angola, para el 15 de marzo de 1609, todos juntos en una paga.
Diego Jerónimo Leal, residente en esta villa de Córdoba, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz y natural de la ciudad de Sevilla en los reinos de Castilla, hijo de nuestra santa madre iglesia expuesto en la cuna de la ciudad de Sevilla; otorga su testamento en la forma siguiente: Manda sea amortajado con el hábito de San Francisco y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa en la forma de entierro y acompañamiento que pareciere a sus albaceas. Declara hace más de veintitrés años contrajo matrimonio con doña Gertrudis de Ledezma y Quintanilla, ninguno de los dos llevó cosa alguna al matrimonio porque eran pobres, procrearon cinco hijos entre los que se encuentra María, que está casada con Juan Alegre. Señala debe a Gertrudis de Gatica y a los mozos que asisten en la tienda que era de Amaro Díaz, en la ciudad de Veracruz. Declara ha tenido cuenta corriente con don Juan Gómez Dávila, vecino de dicha villa y dueño de hacienda de azúcar, de más de 42 000 pesos que de cuentas y encomiendas ha tenido con el susodicho, de resto y ajustamiento de todas ellas le es deudor de 1 600 pesos que no ha podido cobrar, manda se cobren por su albacea como bienes suyos y se pague lo que él debiere. Por bienes, declara una mulata nombrada Leonor y el menaje de su casa. Nombra por sus albaceas a Gertrudis, su esposa, y al Licenciado Pedro de Montenegro. Nombra por herederos a sus hijos y por tutora y curadora de ellos a la dicha su esposa, también, la nombra como una de sus albaceas y tenedora de bienes por lo que corresponde a los que se hallaren en la ciudad de Veracruz, y por los que se hallaren en esta villa nombra al dicho Licenciado don Pedro de Montenegro.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REAL