Doña María del Rosario Cabañas, viuda y albacea de su difunto marido don Cristóbal Martínez, ha recibido de don Pedro Báez, de esta vecindad, la cantidad de 400 pesos pertenecientes a la tutela de las menores hijas de la otorgante, con anuencia del curador de las menores don Cristóbal Montes de Oca, su yerno, cuya cantidad es la misma que tenía a causa de réditos don Pedro Báez y que por la presente redime y se le otorga cancelación a su favor. La otorgante sitúa y carga dicha cantidad sobre una casa ubicada en la Calle de la Amargura de esta Villa.
Doña Rosa, doña María del Carmen y doña María Clara Martínez y Cabañas, de esta vecindad, casadas in facie ecclesiae con don Domingo Rocha, don Cristóbal Montes de Oca y don José Ruiz Sánchez, herederas de don Cristóbal Martínez, y doña María del Rosario Cabañas, otorgan que venden a don Manuel Ignacio de Aparicio una casa y el solar que le pertenece, situada en el Barrio alto del Calvario, en la última cuadra de la Calle de la Amargura, que consta de 16 y media varas de frente al poniente y de fondo hace otro frente al oriente con un callejón nuevo. La venden en 1 800 pesos.
Don José Antonio Tavera, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que debe a doña María del Rosario Cabañas, viuda de don Cristóbal Martínez, la cantidad de 300 pesos, mismos que se obliga a pagar a dicha María o a quien en su lugar hubiere, el próximo mes de agosto del presente año, y para seguridad de esta deuda, hace hipoteca de una casa de cal y canto situada en la calle de San Francisco de Paula con la que hace frente hacia el sur y del otro lado casas de Nicolás Molina, al oriente linda con casas de Pedro del Moral, al poniente con casa de don José Antonio Borja, y al norte con solar de Nicolás Lagunas.
Doña María de la Trinidad Cabañas, vecina de esta Villa de Xalapa, viuda y albacea de don Cristóbal Martínez tutora de sus hijos, dijo que al casarse por segunda vez perdió la tutoría de sus hijos, razón por la cual solicitó al Juez que diese la tutoría de sus hijos a su marido don Clemente Ávila, y ofreció por él, fianza e hipoteca de un atajo de mulas aparejadas, y ella caucionar dichas tutelas con la casa mortuoria que se le adjudicó, valuada en 1, 320 pesos 2 ½ reales. Por lo que a través de la presente ambos otorgan que se obligan a pagar las tutelas correspondientes a sus 3 hijos para cuando tengan la edad de recibirlos.
Don José Cabañas, hijo legítimo del difunto don Gaspar Cabañas, en virtud del consorcio que tiene con su hermano don Ramón Granados, vende a don Cristóbal Martínez, un pedazo de solar que heredaron de su padre, el cual mide 21.5 varas de frente por donde linda con la calle del Calvario, por el costado del sur con solar y casa de José Lucas, al poniente con solar de los vendedores; lo vende en 21 pesos 4 reales.
El Capitán Manuel Bárcena Bezanilla, vecino de este pueblo, otorga que vende a don Cristóbal Martínez, una casa de cal y canto, techo de ladrillo, madera y teja, ubicado en el barrio de arriba, que compró de don Tomás de Zárate, que hace esquina en las calles de la Amargura, al oriente y calle que va al Mesón de Santa María, al sur frontero de la casa de don José Mateo de Olavarrieta, por el costado del norte linda con casa y solar de don Baltazar de la Rosa, y al poniente que es el fondo con solar de la casa que fue de don Fernando Ponce de León. La venta la hace al precio de 3 100 pesos de oro común, 100 pesos que reconoce a réditos a favor de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción.
Don Pedro Báez, labrador vecino de esta Villa de Xalapa, dijo que debe a los herederos de la viuda de don Cristóbal Martínez, por lo que a través de la presente se obliga a pagar la cantidad de 200 pesos a cada uno, para cuando tengan la edad para recibirlos o cuando se lo mande el Juez; como seguro de esta deuda hipoteca una casa de paredes cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en el barrio alto y calle de la Amargura.
Doña María del Rosario Cabañas, vecina de la Villa de Xalapa, viuda y albacea de don Cristóbal Martínez y tenedora de los bienes de sus hijos menores, otorga que vende a don Pedro Báez una casa ubicada en el Barrio de Arriba y calle de la Amargura con la que hace frente al oriente, al norte linda con casa de don Antonio Guillén,al poniente con solar y casa de don Andrés Semeria, al sur con casa de don José Mateo de Olavarrieta, calle que va al Mesón de Santa María en medio. La vende por precio de 3, 500 pesos, los cuales pagará de la siguiente manera, 2,000 pesos para satisfacer una deuda, y 1, 500 quedan en manos del comprador en calidad de depósito regular sin causa de réditos.
Doña Margarita Guillén, de esta vecindad, mayor de edad, libre de matrimonio, tutela y patria potestad, otorga poder al señor licenciado don Ramón María Terán, abogado de los Tribunales de la República, vecino de esta ciudad, para que en su nombre reduzca a escritura pública el contrato de compra-venta que hoy ha perfeccionado José Mariano de Casas, para lo cual parezca ante cualquier escribano a otorgar un instrumento público en que confíense que la otorgante ha vendido al expresado don José Mariano, una casa con el sitio que le pertenece de 14 varas de frente y 80 de fondo, de cal y canto, cubierta de madera y teja, de edificio bajo, ubicada en la plazuela del Carbón de esta ciudad, en la calle de la Amargura, barrio de Arriba, haciendo frente al oriente con dicha plazuela; por el sur con casa que fue de don Cristóbal Martínez; por el norte con la de don Manuel Ochoa; y por el poniente con la de don Fernando Ponce de León. Cuya casa se la vendió don Baltazar de la Rosa a don Antonio Guillén, padre de la otorgante, por escritura con fecha de 29 de octubre de 1789 en esta ciudad. Dicha casa tiene solo un gravamen de 500 pesos que don Antonio Guillén dejó a favor de la capilla del Señor del Calvario de esta ciudad. Cuyo precio total de la venta es 1 050 pesos, de los cuales, rebajados los 500 pesos antedichos, ha recibido 550 pesos de José Mariano de Casas.
Sans titreDon Gregorio Ochoa de Amézaga de esta vecindad y comercio, como Mayordomo actual de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción, otorga que ha recibido de doña María de la Trinidad Cabañas, viuda y albacea del difunto don Cristóbal Martínez, la cantidad de 100 pesos por otros tanto que reconocía éste sobre la casa que compró con el mismo gravamen de don Manuel Bárcena Bezanilla, por lo se da por cancelado la escritura de deuda.