El Licenciado don Francisco Javier Rincón, Presbítero, don Juan Miguel, don Pedro José, don José Antonio, don Ignacio, don Salvador y don Antonio Rincón, hijos y herederos de don Juan José Rincón, junto con don José Antonio Rajadel, heredero de doña Luisa Josefa Rincón, todos vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, venden a don José Antonio Cuevas, vecino y Labrador de la jurisdicción de San Andrés, la hacienda de labor Tenextepec con todo lo que le pertenece, por la cantidad de 30, 000 pesos.
Doña Ángela Francisca de Acosta, vecina del pueblo de Jalapa, viuda y albacea de don Juan José Rincón, otorga poder especial a su hijo el Licenciado don Francisco Javier Rincón, para que realice la facción de inventarios, aprecios, división y partición de bienes de su padre, que tienen en su poder don Salvador Francisco Rincón y don Antonio Ildefonso Rincón, vecinos del pueblo de Perote.
Don Francisco Javier Rincón, hijo legítimo del Alférez don Juan José Rincón, vecino de esta jurisdicción, Labrador en Perote, donde tiene hacienda, y de doña Ángela Francisca de Acosta, otorga poder especial a don Antonio Fulgencio Rodríguez, vecino de la Ciudad de Oaxaca, para que reciba las primeras órdenes y colaboración en las Capellanías que impuso y fundó don Manuel Fiallo, tomando posesión de las citadas Capellanías.
Don Francisco Javier Rincón, estudiante de 20 años de edad, con licencia de su padre, el Teniente de Caballos Corazados, don Juan José Rincón, vecino y labrador de Perote, otorga poder especial a don José de Medina, vecino de Oaxaca, para que comparezca ante el señor Juez de testamentos, capellanías y obras pías de dicho Obispado de Oaxaca, donde pida el derecho que el otorgante tiene de la capellanía, como nieto legítimo de doña María de Castro, madre de su padre don Juan José Rincón.