Felipe de Rivera, natural y vecino de este pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Eugenio de Rivera, difunto, y de Juana Barradas. Declara es casado con doña Ignacia Luis de León, a la cual nombra como su albacea testamentaria, junto con el Capitán don Salvador de Acosta, vecino de este pueblo. Nombra como herederos universales a Isidro Antonio de 23 años, casado con Antonia García; María Ana Josefa de 21 años, casada con Santiago de Zárate; Antonio José de 18 años, María Josefa de la Luz de 11 años, María Josefa de Jesús de 7 años, María Josefa del Refugio de 5 años e Ignacio José de 2 años, hijos legítimos de este matrimonio.
El Licenciado Carlos José Suárez, Teniente de Cura de esta Doctrina de Jalapa, por ausencia del Doctor José Suárez, vende a Francisco Javier López, Mayordomo de la Cofradía del Santo Cristo de la Santa Veracruz, una casa de madera y teja, con una pared al frente, que recibió dicha cofradía de doña Francisca de Sales y Arauz, por testamento; mide 14 varas de frente y 14 varas de fondo, ubicada en este pueblo, la cual linda al sur con la Calle Nueva, al oriente con casa y solar de José Díaz de Acosta, al poniente con casa de los herederos de Santiago de Zárate y al norte con la barranca de Xallitic, al precio de 137 pesos 7 reales.
Felipa de Jesús de Acosta, mujer legítima de Juan José de Zárate, Jacinta Micaela de Acosta, mujer legítima de Santiago de Zárate y Lucia Josefa de Acosta, mujer legítima de Luis Beltrán Ortiz de Zárate, hijas legítimas y herederas del Sargento José de Acosta, difunto, y vecinas de este pueblo de Jalapa, revocan el poder especial que con licencia de sus respectivos maridos, otorgaron a don Antonio Laureano de Campo, vecino de este pueblo, para que asistiera a los inventarios y división de los bienes heredados por el difunto padre.
Felipa de Jesús de Acosta, mujer legítima de Juan José de Zárate, Jacinta Micaela de Acosta, mujer legítima de Santiago de Zárate y Lucía Josefa de Acosta, mujer legítima de Luis Beltrán Ortiz de Zárate, vecinos de este pueblo de Jalapa y ellas con licencia expresa de sus maridos, otorgan poder especial a don Antonio Laureano de Campo, vecino de este pueblo, para que comparezca en todas las diligencias de los inventarios y avalúos que se hagan al testamento del difunto Sargento José de Acosta, padre de las mencionadas, y quien dispuso como última voluntad, nombrarlas sus herederas legítimas.
Juan José de Zárate, Felipa de Jesús de Acosta, Luis Beltrán, Santiago de Zárate, Jacinta Micaela de Acosta, hijos legítimas y herederos del difunto Sargento José de Acosta, y de Josefa Lagunes, su primera esposa, se comprometen a entregar por la división y partición de bienes que se hizo de la herencia del difunto Sargento, a Dionisio Mariano y Felipa de Acosta, la parte que les correspondió de dicha herencia.