Tomás Jiménez, natural y vecino de Jalapa, hijo legítimo de Antonio Jiménez y de Juana de Amaya difuntos, otorga poder para testar a su esposa María Sarabia, a su hijo Pedro Jiménez y a su yerno don José Becerra, para que después de fallecido ordenen su testamento. Declara fue casado en primeras nupcias con María del Rosario de los Reyes con quien tubo por hijo a Pedro Jiménez, y en segundas nupcias con la referida María Sarabia con quien tiene por hijos a Petrona Jiménez casada con don José Becerra, a Tomás Antonio Jiménez casado con doña María Antonia Caballero, Alfonso Jiménez, soltero, María Gertrudis Jiménez, doncella, Albina Francisca Jiménez de 12; Mariana de 7, Josefa de 5, y José de 2 años. Nombra como albaceas a sus apoderados y como herederos universales a sus hijos.
Juan de Quiroz, Maestro de herrero y vecino de este pueblo de Jalapa, casado con Petrona de Jiménez, a quien otorga poder para testar y nombramiento de albacea testamentaria en compañía de don Antonio de Escajedo, y como heredera a su hija legítima Juana Rosa.
Gregoria de Quiroz y Petrona de Jiménez, informan que tienen unas casas que pertenecieron a Juan Quiroz, difunto, quien fue marido de la citada Petrona de Jiménez, ubicada en la Calle de Tecuanapa, de la que una parte pertenece a la citada Gregoria y la otra mitad a María Josefa de Quiroz, mujer legítima de Pedro Calderón, ausente, por lo que venden a don Juan Antonio de Cardeña, vecino de este pueblo, la mitad de la citada casa, hace frente con la Calle de Tecuanapa con la que linda por el lado norte, al oriente con la otra media casa, al fondo con tierras de Modesto Viveros y al poniente con casa de doña María de la Barreda, en la cantidad de 186 pesos.