Melchor González, vecino de Jalapa, se obliga a dar y pagar a Pedro Calderón, vecino de esta provincia, 250 pesos de oro común por razón de unas casas de morada que el susodicho pagó por Pablo Hernández, los cuales entregará dentro de un plazo de 16 meses.
Martín de la Parada y Melchor González, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Francisco López Enríquez y a Pedro Hernández, 860 pesos de oro común, precio de dos esclavos negros que les vendieron en este pueblo, los cuales entregarán el 1 de marzo de 1601.
El Capitán Domingo de Licona vende a Melchor González, vecino de Jalapa, una esclava negra, de nación Bañón, de 24 años de edad, poco más o menos, bozal, por el precio de 420 pesos de oro común.
Melchor González, vecino de Jalapa, vende a Tomás de Soto, vecino de este pueblo, un pedazo de solar por el precio de 50 pesos de oro común.
Melchor González, vecino de Jalapa, se obligó a pagar 420 pesos de oro común al Capitán Domingo de Licona, para fines del mes de enero de 1602; los cuales son por razón y precio de una esclava negra que le vendió.
Pedro Hernández, con poder de Francisco López Enríquez, vende a Melchor González y a Martín de la Parada, vecinos de Jalapa, dos esclavos negros de nación Angola, por precio de 430 pesos cada pieza.
Pablo Hernández, vecino de Jalapa, vende a Melchor González, vecino de este pueblo, unas casas de morada ubicadas en Jalapa, por el precio de 255 pesos de oro común.
Melchor González, vecino de Jalapa, dijo que por cuanto a la tutela y curaduría de sus sobrinos menores que le fue dada a Matías Lorenzo, éste no gastará ninguna cosa, y él se obligó a sacarle a paz y a salvo de cualquier pleito que le fuere puesto, para lo cual hipotecó unas casas de morada en este pueblo.