Juan de San Gabriel, Felipe de San Gabriel, y Manuel de San Gabriel, Pedro de Alarcón y su esposa María [de la Candelaria] de San Gabriel, hijos y herederos del difunto Miguel de San Gabriel, indio, Gobernador del pueblo de Tlacolulan, naturales de San Salvador, otorgan poder general a don Lucas José Barradas, vecino de este pueblo, y a don Pablo de Arizavalo, Agente de Negocios y vecino de la Ciudad de México, para que los representen en todos los pleitos causas y negocios civiles y criminales.
Pedro de Alarcón, hijo legítimo de los difuntos Matías de Alarcón y Ana de Capetillo, junto con María de la Candelaria de San Gabriel, su legítima esposa e hija legítima del difunto Miguel de San Gabriel y de María de la Candelaria, viva, vecinos del pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar, así como nombramiento de albaceas, y como herederos a María de la Candelaria, Salvador José, Juan José, Nicolás José, Mariano José, Marcial José y Juan José, sus hijos legítimos.
Don Miguel de San Gabriel, Gobernador de Tlacolula, junto con los Regidores, don Marcos Salazar y don Juan de la Cruz, Alcaldes Mateo Mendoza y Francisco Marquina, y demás Oficiales de San Salvador, San Miguel de las Vigas y Tatatila, del curato de Tlacolula, otorgan poder general a José de la Calle, vecino de este pueblo, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Don Francisco de la Cruz, don Antonio Sánchez y don Pedro Bautista, Alcaldes del pueblo de Tlacolula, junto con los vecinos del pueblo de San Salvador, declaran que el 23 de octubre de 1743, Gertrudis de Córdoba, dueña de un rancho de labor ubicado en la Joya, lo vendió a don Miguel de San Gabriel, Gobernador entonces de Tlacolula y de San Salvador, en la cantidad de 550 pesos, el cual compró de su caudal en nombre de dichos pueblos y pactó con los oficiales de aquel año que compraría dicho rancho con la condición de que le devolviesen el dinero con que hacía la transacción, y habiéndose cumplido el plazo no pudiendo pagárselo, convinieron que se quedase con el rancho y tierras, entregándole la escritura y títulos correspondientes.
Pedro de Santiago, Gobernador del pueblo de Tlacolulan de esta jurisdicción, los Alcaldes don Pedro de la Cruz, don Pedro Bautista y don Matías Martín y demás oficiales de Gobierno del pueblo de Tlacolulan y del pueblo de las Vigas, junto con los herederos del difunto Gobernador Miguel de San Gabriel, gobernador que fue por 24 años consecutivos de dicho pueblos, acuerdan que los herederos del citado difunto entreguen 18 pesos en reales pertenecientes al Barrio y Capilla de la Señora de la Natividad, en el pueblo de Tlacolulan, y 270 pesos al Gobernador de Tlacolulan por alcance de todas las cuentas recibidas durante el gobierno de dicho difunto.
Don Miguel de San Gabriel, Gobernador del pueblo de Tlacolula, junto con los Alcaldes don Marcos Salazar, don Salvador Santiago, don Cayetano de Luna y demás oficiales del gobierno de este pueblo, otorgan poder general a don Pablo de Arizavalo, Agente de Negocios de la Real Audiencia, vecino de la Ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Gertrudis de Córdoba, vecina del paraje y rancho la Joya, dueña de un sitio para ganado menor, el cual heredó de su difunto padre, Antonio Díaz de Córdoba, vende a los pueblos de San Salvador y Tlacolula, representados por don Miguel San Gabriel, Gobernador de Tlacolula y San Salvador, los Alcaldes don Esteban de Mendoza, don Jacinto de Mendoza, don Francisco Méndez y don Bartolomé San Gabriel, los Regidores Antonio Sánchez, Julio Jiménez y Félix Martínez, las citadas tierras, las cuales lindan al norte con tierras del rancho la Joya, al oriente con tierras del pueblo de San Salvador, al poniente y sur con tierras del pueblo de Tlacolula, en la cantidad de 550 pesos.
Don Miguel de San Gabriel, indio natural y vecino del pueblo de San Salvador, sujeto a Tlacolula, de los cuales es Gobernador, hace donación a San Antonio de Padua de un rancho de labor, ubicado en La Joya, para las fiestas y misas rezadas.
Don Miguel de San Gabriel, Gobernador del pueblo de Tlacolulan, en compañía de los alcaldes y oficiales del mismo pueblo, nombran a Juan Martínez, como Maestro de escuela, por el periodo de 2 años, con una paga de 25 pesos en cada año.
Don Marcos Morales, vecino del paraje de la Joya, jurisdicción de Jalapa, otorga que recibe en fiado a Miguel de San Gabriel, natural del pueblo de San Salvador, preso por indiciado, comprometiéndose a entregarlo cuando se le mande.