Don José Pedro Barradas, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Sebastián Barradas y doña Catarina Chávez Galindo, difuntos, casado con doña Antonia Miranda, difunta, otorga poder para testar a don Jerónimo Lozano, su sobrino, asimismo lo nombra albacea testamentario y como herederos universales a doña Gertrudis Barradas, su hermana, junto con los hijos de sus difuntos hermanos, don Manuel Barradas, don Ignacio Barradas, don Sebastián Barradas, doña Josefa Francisca Barradas, viuda de Lezama y doña Juana Barradas, quien fue esposa de don Roque de Castro.
María Josefa Ortiz, viuda, albacea y heredera del Alférez don José Modesto Montiel, con poder para testar del difunto don Alonso de la Barrera, en compañía de don Miguel Pérez, realizan testamento del citado Barrera, en donde por muerte de dicho Montiel, María Josefa Ortiz quedó como albacea del citado Barrera, el cual nombró como herederos a Juana Barradas, su legítima esposa, junto con su hijo Alonso.
Felipe de Rivera, natural y vecino de este pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Eugenio de Rivera, difunto, y de Juana Barradas. Declara es casado con doña Ignacia Luis de León, a la cual nombra como su albacea testamentaria, junto con el Capitán don Salvador de Acosta, vecino de este pueblo. Nombra como herederos universales a Isidro Antonio de 23 años, casado con Antonia García; María Ana Josefa de 21 años, casada con Santiago de Zárate; Antonio José de 18 años, María Josefa de la Luz de 11 años, María Josefa de Jesús de 7 años, María Josefa del Refugio de 5 años e Ignacio José de 2 años, hijos legítimos de este matrimonio.
Juana Barradas, viuda de Alonso de la Barrera, vecina de este pueblo de Naolinco, vende a doña Antonia de Zárate, viuda de Luis de Guevara, un pedazo de solar que mide 26 varas de frente y 20 varas de fondo, el cual linda al poniente con casa y solar de Julián de Guevara y calle en medio, al sur con solar del Sargento Felipe de Acosta, al norte con solar de Bernarda de Usaiza y al oriente con la zanja del agua; lo vende en 70 pesos.
Don José Antonio de Castro, vecino de Jalapa, hijo legítimo de don Roque Basilio de Castro y de doña Juana Barradas, difuntos, viudo de Sebastiana Vanegas, española, otorga su testamento donde nombra como albaceas a don Juan López y a don José de Castro, su hijo y como herederos nombra a José de 20 años, Sebastián Rafael de 19 años, María Josefa de 17 años y José María de 15 años, sus hijos legítimos. Declara que sus deudas activas y pasivas constan en sus apuntes, declara que tiene entre sus bienes una recua compuesta de 27 mulas aparejadas, una yegua, 2 caballos y otra casa de su morada con las milpas.
Alonso de la Barrera, natural de Galicia, en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Alonso de la Barrera y de Francisca Fariña, casado con Juana Barradas, otorga poder para testar al Alférez don José Modesto Montiel y a don Miguel Pérez, vecinos de Naolinco, y como herederos nombra a su citada mujer e hijo Alonso.
Tomás Barradas, natural de España y vecino de este pueblo de Naolinco, casado con Ana Montiel, realiza testamento, en el cual otorga poder para testar y nombramiento de albaceas testamentarios a su citada esposa, en compañía de José Modesto Montiel, su compadre, vecino de este pueblo de Naolinco, y como herederos a sus hijos legítimos Juana Barradas, Vicente, María, Salvador, Juan Antonio, Mariana y Elena.