Don Pedro Lagunas, español natural y vecino de este pueblo de Naolinco, casado con Petrona Rogel, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don Francisco Rosado y don Félix Rosado, y como herederos a sus hijos legítimos María Bárbara, Ana, Francisco, Antonio y Nicolás.
El Licenciado Matías Francisco Lagunas, Cura de la doctrina de San Pedro Tonayan, natural del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de don Pedro Lagunas y doña Petrona Rogel difuntos, junto con don Pedro Antonio Rosado, hijo legítimo de don José Rosado y doña Josefa de los Reyes, difuntos, vecino del mismo pueblo, éste último viudo de doña Mariana Nicolasa Ladrón de Guevara, difunta, se otorgan el uno al otro y el otro al uno poder para estar, asimismo se nombran albaceas testamentarios y como herederos universales nombran a Josefa María Ana y José María Rosado, hijos legítimos de don Pedro Antonio Rosado. Sus bienes, deudas activas y pasivas lo sabe su albacea.
Don Matías Francisco Lagunas, natural del pueblo de Naolinco, Cura del pueblo y doctrina de Tonayan de esta jurisdicción, hijo legítimo de don Pedro Lagunas y de doña Petrona Rogel difuntos, otorga poder para testar a los Presbíteros Antonio Ladrón de Guevara, a don Manuel García Campomanes y a don José Mariano Rosado, los dos primeros vecinos de Naolinco y el último de Jalapa. Nombra como albaceas testamentarias y fideicomisarias a los mismos apoderados.
Antonio Manuel Lagunas, hijo legítimo de los difuntos don Pedro Lagunas y de doña Petrona Rogel, vecino del pueblo de Naolinco, realiza testamento, en el cual nombra como albacea y heredera a María Bárbara Lagunas, su hermana de 25 años.