Don Miguel Pérez y don Felipe de Acosta, vecinos de este pueblo de Naolinco, con poder para testar otorgado a su favor por el difunto don José Rogel, proceden a hacer la descripción del mismo. Declaran fue casado con doña María de la Calleja, con quien tuvo una hija, la cual se caso con don Juan Manuel Domínguez. Ordenan que liberan a Andrea Dorotea, su esclava, y a José Mariano, mulato. Los otorgantes se nombran como albaceas testamentarios. Nombran como heredera a su hija Antonia de la Trinidad Rogel.
Don Pedro López de Astudillo, vecino del pueblo de Jalacingo, jurisdicción de Jalapa, a nombre de don José Pérez Chamorro, vecino de Teziutlán, vende a los hermanos y Bachilleres Mateo Antonio Ortiz de Zárate y Antonio Mateo Ortiz de Zárate, Clérigos, Presbíteros Domiciliarios de este obispado, una esclava mulata cocha, llamada Juana de la Trinidad, junto con sus 2 hijos de nombres Agustín y José Mariano, por las cantidades de 166 pesos de dicha Juana de la Trinidad, 70 por Mariano y 34 Agustín.
Don Felipe de Acosta y don Miguel Pérez, vecinos del pueblo de Naolinco, con poder para testar y nombramiento de albaceas testamentarios, otorgado a su favor por don José Rogel, y haciendo uso de estos nombramientos, otorgan libertad de esclavitud a Andrea Dorotea, mulata de color cocho y a José Mariano, su hijo, mulato blanco de 15 años de edad.
Don Bernabé de Lagunes, vecino de este pueblo de Naolinco, albacea testamentario de la difunta doña Catarina, vende a don José Rogel, vecino de este pueblo, una esclava mulata, nombrada Andrea Dorotea de 40 años de edad, quien tiene un hijo mulato blanco nombrado José Mariano, de 3 años de edad, ambos en la cantidad de 150 pesos.
Don Juan Antonio de Espinosa, vecino del pueblo de Jalapa, albacea testamentario de doña María de Jesús de Acosta, quien fue vecina de este pueblo, haciendo uso del citado nombramiento, otorga libertad de esclavitud a María Concepción junto con su hijo José Mariano, los cuales heredó como esclavos la citada difunta de su finado esposo don Bartolomé de Borja.
Don Marcos Barreda, vecino del pueblo de Perote, albacea en segundo lugar de doña Josefa Roldán de la Calle, viuda de don Tomás García, y apoderado de don Tomás Rajadel, primer albacea de la citada Josefa, haciendo uso de dichos nombramientos, vende al Licenciado Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, una esclava nombrada Cayetana Josefa, criolla de Panamá de 28 a 30 años con dos hijos, José Mariano de 4 años y María Antonieta de 5 meses, sujetos a servidumbre y libres de empeño, al precio de 235 pesos.