Juan de Quiróz, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, su apoderado, 3 825 pesos de oro común, a plazos, por razón y precio de nueve piezas de esclavos negros.
Pedro Hernández, con poder de Francisco López Enríquez, vende a Francisco Ortiz, vecino de México, un negro esclavo, bozal, de nación Angola, con una llaga en la canilla, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 300 pesos de oro común.
Pedro Hernández, con poder de Francisco López Enríquez, vende a Melchor González y a Martín de la Parada, vecinos de Jalapa, dos esclavos negros de nación Angola, por precio de 430 pesos cada pieza.
Francisco del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, 600 pesos de oro común dentro del término de seis meses, precio de dos esclavos negros.
Bartolomé Martín, ventero de Los Naranjos, se obligó a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, 430 pesos de oro común, precio de una esclava negra llamada Lucrecia, bozal, de nación Angola, dentro de un plazo de seis meses.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, 325 pesos de oro común, a un plazo de seis meses, precio de una esclava negra llamada Felipa, bozal, de tierra San Thomé.
Pedro Hernández, residente en esta Nueva España, con poder de Francisco López Enríquez, vende a Juan Díaz Matamoros, vecino de esta provincia, 13 piezas de esclavos negros, bozales, 12 de Angola y uno de Los Rios, por el precio de 425 pesos de oro común cada uno.
Juan Díaz Matamoros, vecino de esta provincia de Jalapa, se obliga a dar y pagar a Francisco López Enríquez y a su apoderado, Pedro Hernández, 5 525 pesos de oro común, precio de 13 piezas de esclavos negros de diferentes edades y nombres, al término de un año de la fecha de la escritura.
Pedro Hernández, con poder de Francisco López Enríquez, vende a Don Alonso García de la Torre, tres piezas de esclavos negros, dos varones y una hembra, llamados Juan y Sebastián, y la negra, Isabel; los varones de nación Angola y la negra de Los Ríos, por el precio \" el uno en 400 pesos, y el otro en 330 pesos, y la negra en 280, que todo monta 1010 pesos de oro común\".
Alonso García de la Torre, vecino de esta provincia, se obliga a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, su apoderado, 1010 pesos de oro común, precio de tres piezas de negros esclavos que le vendieron en este pueblo.