Doña María Josefa Ortiz, viuda de don José Modesto Montiel, vecina del pueblo de Naolinco, declara que el 20 de febrero de 1740, junto con su difunto esposo se otorgaron poder para testar, por lo que ahora realiza testamento del citado Montiel, en donde declara, fue nombrada albacea y heredera de los bienes de ambos.
Doña María Josefa Ortiz y doña Gertrudis Rodríguez Guevara, de esta vecindad, mayores de edad, libres de matrimonio y patria potestad, otorgan poder a don Francisco González, de este comercio, ambas especial y doña Josefa general, para que en sus nombres haga valer el testamento nuncupativo que ante cinco testigos otorgó don Santiago López el 18 de este mes, en el cual instituyó a las comparecientes únicas y universales herederas, promoviendo la acción real llamada hereditaria, que las competen para que la justicia las ponga en posesión de los bienes del testador, consistentes en una casita deslindada en la cláusula cuarta de dicha disposición. Por otro lado, doña María Josefa Ortiz le otorga poder general para que administre todos sus bienes.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODon Francisco González, de esta vecindad, como apoderado de doña María Manuela, doña María Josefa, don Martín, y doña Juana Ortiz, otorga que tiene recibidos del regidor don Juan Franco, como comisionado del Ayuntamiento de esta villa, la cantidad de 4 500 pesos y sus correspondientes premios, en varias partidas. Siendo la última, un libramiento de 300 pesos, cuya cantidad a depósito irregular conocía a favor de los citados, valor en que se vendió la casa que hoy sirve de hospital de mujeres y recogidas, por la madre doña Andrea Morales. De cuya cantidad, entrega carta de pago y cancelación.
JUAN JOSÉ PAZ, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODoña María Manuela, doña María Josefa, don Martín y doña Juana Ortiz, hermanos enteros, mayores de veinticinco años, la primera casada con don Lorenzo W. Benjamín, quién le concedió licencia para el otorgamiento de este instrumento, y en unión de los demás hermanos, otorgan que venden en favor de José Miguel Contreras, una casita de paredes baja, cubierta de madera y teja, situada en esta villa, en la calle que baja para la Alameda, con la que hace su frente hacia el poniente y del otro lado casas del hospital de San José y de los herederos de don Domingo Franceschi; cuyo frente se compone de 12 varas y 50 de fondo hacia el oriente, por donde linda con solar que fue de Manuel Vizcaíno; por el costado del norte linda con solar de don José María Becerra; y por el del sur con casa que fue de don Juan Garibay. Cuya casita es la misma que hubieron, por muerte de su padre, don Roque Ortiz, quién la hubo y compró de don Domingo Roldán, por escritura otorgada en esta villa el 23 de diciembre de 1793. La vende por precio de 600 pesos que declara haber recibo en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOMaría Josefa Ortiz, hija de don Roque Ortiz y de doña María Andrea Morales, difuntos, otorga su testamento en la forma y manera siguiente: manda sea sepultada en la manera que lo disponga su albacea. Declara que sus bienes consisten en una casa de edificio bajo, con dos departamentos de vivienda, ubicado en esta ciudad a la calle que llaman de las Locerías. No tiene herederos forzosos. Manda que después de su fallecimiento se venda la expresada casa, y de su valor se divida en cuatro partes iguales, aplicándose una parte para su hermana Manuela [Ortiz], otra para su hermana Juana [Ortiz], otra para misas por su alma, y otra para alimentos de las señora y niñas que existan o entren a la casa del Beaterio de esta ciudad, y carezcan de facultades; advirtiendo, que si por alguna razón ella tuviese que disponer de su casa antes de su muerte o gravarla por alguna cantidad, ya sea que se separe de dicho Beaterio donde actualmente se halla, ya sea por alguna enfermedad, o por cualquier otro motivo, en ese caso, y de lo que quede libre de su pertenencia al tiempo que ella fallezca se harán las particiones por el mismo orden que queda explicado. Nombra por su albacea testamentario y tenedor de sus bienes a don José Francisco González de esta vecindad.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOEl ciudadano José Manuel Arcos, hijo de don Antonio Arcos y de doña María Josefa Ortiz, difuntos, vecinos que fueron del pueblo de Perote, otorga su testamento de la forma siguiente: manda ser sepultado como lo dispongan sus albaceas. Declara es casado con doña María Prajedes Pacheco, durante este matrimonio no han tenido hijos. La citada su esposa, llevó al matrimonio 115 pesos que le tocaron por herencia materna en el valor de una casa, cuya cantidad ha gastado en sus urgencias, por lo cual manda se le reintegren de sus bienes, que consisten en lo que le toque de herencia de sus padres, cuya testamentaria pende en el Juzgado de Jalacingo, y fuera de esto, él no llevó nada al matrimonio. Declara tiene un hijo natural nombrado Rafael, que María Trinidad Aguirre donó a la dicha su mujer, y que actualmente tiene 21 años. Señala por sus bienes, lo que le corresponderá por herencia de sus padres, y no cuenta con bienes gananciales durante la unión conyugal. Nombra por heredera a su esposa doña María Prajedes, y a su huérfano Rafael. Por sus albaceas, señala a la mencionada doña María Prajedes, y al nominado Rafael.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOJuan de las Nieves Sánchez y María Josefa Ortiz, marido y mujer, vecinos del Rancho de Juchique, el primero hijo de Pedro Julián Sánchez y de María Ángela Mojica, difuntos, vecinos que fueron de ese mismo rancho, Doctrina de Misantla; la segunda, hija de Miguel Ortiz y de María Magdalena, difuntos, vecinos que fueron de la Ranchería de las Matillas, se nombran albaceas el uno a la otra y la otra al otro, y como herederos universales nombran a sus hijos. Declaran que los bienes que tienen son 60 reses, 12 yeguas, 5 bestias mulares, 2 yuntas de bueyes, 2 caballos ensillados, su casa y ajuar que la compone.
Doña María Josefa Ortiz, natural del pueblo de Naolinco, hija legítima de Francisco Ortiz y de la difunta Dorotea Dorantes, viuda de don José Modesto Montiel, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a don Félix José de los Reyes, vecino del pueblo de Jalapa y como heredero, designa a su citado padre.
José Modesto Montiel, hijo legítimo de Antonio Montiel y de Ana de Utrera, difuntos, y su esposa María Josefa Ortiz, hija legítima de Francisco Ortiz y de Dorotea Dorantes, se otorgan poder para testar, de albaceas y nombramiento de herederos.
María Julia Hermenegilda López y Morales, de cuyo personal conocimiento testificaron don Nemesio Cardeña y don Manuel Gil, de esta vecindad, casada que dijo ser con don Teodoro Jiménez, quien le ha otorgado licencia a la susodicha; dijo que no teniendo otro remedio para entrar en la herencia de los bienes de sus padres legítimos don Santiago López y doña Matiana Morales, más que intentar la acción llamada queja de inoficioso testamento, y protestando que esta acción y cualesquiera otra que corresponda al indicado objeto, la usa para denotar que su señor padre se equivocó seguramente al extender el testamento en que instituyó por herederas a doña Gertrudis Rodríguez Guevara y a doña María Josefa Ortiz; por lo cual otorga poder especial a don José Miguel Contreras, de esta vecindad, para que en su nombre parezca en todos los tribunales superiores e inferiores, eclesiásticos o militares que importe, excitando la mencionada acción que compete a la otorgante contra el indicado testamento u otro cualesquiera en que se halla preterido y desheredado a la otorgante sin causa probada.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANO