Don Félix José de los Reyes, natural y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Leonardo de los Reyes y de doña Rosa María de Guevara, casado en primeras nupcias con doña Catarina María Domínguez Muñiz, y en segundas con doña María Josefa Rita de Acosta, realiza testamento en el cual nombra como albaceas al Licenciado Francisco José Pérez, Clérigo Presbítero, Domiciliado de este pueblo, junto con don Francisco Munguía, su yerno, y como herederos a sus 7 hijos de ambos matrimonios.
Don Félix José de los Reyes, mercader y vecino del pueblo de Jalapa, viudo de doña Catarina María Domínguez Muñiz, con poder para testar que se otorgaron el uno al otro, procede a realizar el testamento de su difunta mujer, en el cual además del citado poder, lo nombró albacea y como herederos a sus hijos Manuel Antonio, María Margarita, Juana Josefa, María Micaela y Josefa.
Félix José de los Reyes, hijo legítimo de Leonardo de los Reyes y Rosa María de Guevara, difuntos; casado con doña Catarina María Domínguez Muñiz, hija legítima de don Juan José Domínguez Muñiz y doña Antonia de Acosta, difuntos, se otorgan poder para testar el uno al otro, así como de albaceas testamentarios y como herederos universales nombran a Manuel Antonio de 18 años, María Margarita de 16 años, Juana Josefa de 14 años, María Micaela de 12 años y Rosalía de 10 años, sus hijos legítimos.
Félix José de los Reyes y doña Catarina María Domínguez Muñiz, casados y vecinos de este pueblo de Naolinco, se otorgan poder para testar y nombran como herederos a sus 5 hijos legítimos.
Doña Catarina Mariana Domínguez Muñiz, doncella española del pueblo de San Mateo Naolinco, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a sus hermanos don José Antonio Domínguez Muñiz y don Matías Domínguez Muñiz.
Don José de Guevara, natural de este pueblo de Naolinco, hijo legítimo de don Matías Julián de Guevara y doña Mariana Báez, vivos; junto con doña María Margarita de los Reyes, vecina de este pueblo, hija legítima de don Félix José de los Reyes y de doña Catarina María Domínguez Muñiz, ambos difuntos; los declarantes marido y mujer legítimamente, se otorgan poder para testar, el uno al otro, así como nombramiento de albaceas testamentarios. Como heredera universal, designan a Narcisa de 3 años, hija legítima de ambos.