Don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, debe y se obliga pagar a la Iglesia Catedral de Puebla de los Ángeles y señores comisarios de su cofre de masa general 10, 350 pesos, cantidad en que se remataron los diezmos caseros y de naturales de los partidos de Naolinco, Tlacolula, Misantla y Actopan, los cuales administrara por 5 años, obligándose a formar las declaraciones a los diezmatarios en los cuadernos que para ellos se le dieren en la contaduría de diezmos devolviéndolos a ellos anualmente, nombrando como fiadores a don Félix José de los Reyes, don Domingo Pérez, don Bartolomé Zurita, don Manuel de Acosta, don Francisco de Aguilar y otros vecinos del pueblo de Naolinco.
Don Lucas Montenegro, vecino del pueblo de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, con poder que le otorgó don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y la de Jalacingo; nombra a don Domingo Pérez, Teniente de Alguacil Mayor, en la jurisdicción de Jalacingo, excepto en el pueblo de Perote, por tiempo indefinido.
Don Domingo Díaz Mier, vecino del pueblo de Jalapa y apoderado del vecindario para la administración y cobranza de las alcabalas de la jurisdicción de Jalapa, Jalacingo, San Juan de los Llanos y otras más, traspasa dichas alcabalas al Capitán Agustín García Campomanes, don Esteban Paut y Ramírez, don Francisco Domínguez Muñiz, don Félix José de los Reyes, don Domingo Pérez, don José Julián Durán y Adame y en don Manuel Palmeros, pagando 2, 780 pesos, por el tiempo de 5 años, entregando 550 pesos anuales, arreglándose el recudimiento librado a favor de don Juan Martín de Zurbano, que han de pagar a este vecindario y en su nombre al otorgante, Domingo Díaz Mier, José Robledano Cardeña, Juan Antonio de Zavalza, Alonso de Alba, Laureano Fernández de Ulloa, Manuel de Olmedo o Joaquín Ildefonso de Torquemada.
Don Laureano Fernández de Ulloa, residente de este pueblo de Jalapa y Juez Administrador de las Reales Alcabalas de esta jurisdicción y Jalacingo, otorga poder especial a don Félix José de los Reyes, junto con don Domingo Pérez, residente del pueblo de Naolinco, para que administre las Reales Alcabalas de Naolinco y Tlacolula, teniendo en cuenta el cobro del 8 % de réditos.
Don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de este pueblo de Jalapa, nombra como Teniente de esta jurisdicción a don Domingo Pérez, vecino de la jurisdicción de Jalacingo.
El Licenciado Francisco José Pérez, natural y vecino del pueblo de Naolinco, Clérigo, Presbítero, Cura Coadjutor del pueblo de Tlacolulan, de donde es vecino y Juez Eclesiástico, por el Obispado de la Puebla de Los Ángeles, hijo legítimo de los difuntos Domingo Pérez y de Juana de los Reyes, otorga poder y nombramiento de albaceas a sus hermanos don Domingo Pérez y don Juan Pérez, y como herederos a doña María, doña Josefa, Juan, Pedro, Domingo y doña María, sus hermanos.
Francisco de Ochoa, pardo libre, y Micaela de la Rosa y Soto, vecinos de esta villa de Córdoba, dijeron que por cuanto a pedimento de la dicha Micaela, se le libró Real Provisión por lo señores presidente y oidores de la Real Audiencia y corte de la ciudad de México, sobre que sea compelido dicho Francisco de otorgarle escritura de venta de un solar que le vendió a Jacinto de Soto, su padrastro. Por lo que a través de la presente, Francisco de Ochoa, vende a Micaela de la Rosa, a nombre de Jacinto de Soto, la mitad de solar, ubicado en esta villa, en el barrio que llaman la Lagunilla, que linda por el poniente con solar que fue de Domingo Pérez, maestro carpintero, calle en medio, y por el norte por el solar en que estuvo la carnicería del matadero. Y el otro medio solar se lo vende a Manuel Martínez, que está a su linde. La venta la hace libre de censo, al precio de 23 pesos por el convenio antes mencionado, y al dicho Manuel al precio de 32 pesos, por libre de censo, hipoteca y otra enajenación.
Zonder titelAntonio Martín, natural de España y residente en este pueblo de Naolinco, con testamento hecho el 8 de Octubre de 1744, declara que por vía de codicilio, sustituye el nombramiento de albaceas que otorgó a don Domingo Pérez y don Félix José de los Reyes, vecinos de este pueblo, para otorgarlo a Faustina Domínguez, su legítima mujer y vecina de dicho pueblo.
Juan Fernández, vecino de esta villa de Córdoba, casado con Catalina Pérez, hija legítima de Domingo Pérez y de Juana Ramos, difunta, otorga que ha recibido en forma de dote por parte del Capitán Joseph [José] Blanco, vecino de esta villa, como persona que por haber criado en su casa a dicha Catalina hace bien y buena obra, la cantidad de 313 pesos de oro en géneros y reales que se mencionan en la escritura. Asimismo, Juan Fernández otorga a su esposa, en honra de su limpieza y virginidad, la cantidad de 300 pesos de oro común en calidad de arras propter nuptias, que sumado a los 313 pesos de dote hacen 613 pesos oro común, los cuales se obliga a tener seguros y conservarlos sobre sus bienes.
Zonder titelDoña Juana de Gatica Aguilar, [viuda] de Pedro Suárez, como albacea testamentaria de su marido hace inventario de los bienes que quedaron por su muerte, entre los que se encuentra una casa de vivienda en esta villa, con el solar en que está fundada, que linda por el oriente con solar de Domingo Pérez y por el poniente con casa y solar del Alguacil Mayor Francisco de Solís, calle en medio. Una negra bozal llamada María, mayor de treinta años, una negrita llamada Juana, de seis meses de edad, hija de María, y otra negrita de tres años nombrada María, y demás bienes y personas que le son deudoras, todo descrito en esta escritura.
Zonder titel