Don Domingo Pérez, hijo de los difunto don Domingo Pérez y de doña Catarina Boo, natural de la Villasante, Arzobispado de Burgos en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, junto con doña Juana de los Reyes, su legítima esposa, natural del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Leonardo de los Reyes y Rosa María de Guevara, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, junto con don Francisco, hijo mayor de ambos, y como herederos designan a sus hijos legítimos el Bachiller Francisco Pérez, María, Juan, Josefa, Pedro y Domingo.
El Capitán don Salvador de Acosta, el Sargento don Felipe Cornelio Acosta, don Félix José de los Reyes, don Domingo Pérez, don Felipe de Rivera, don Juan de Rivera y don Manuel de Acosta, vecinos del pueblo de Naolinco, junto con don José de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino de este pueblo, para que los obligue como fiadores en el remate de los diezmos caseros de los curatos de Naolinco, Tlacolulan y Misantla, haciendo posturas, pujas y mejoras, comprometiéndose a pagar a la iglesia catedral de la Ciudad de los Ángeles, señores jueces, acreedores de su cofre y masa general, las cantidades de pesos en que se rematen dichos diezmos.
Don Laureano Fernández de Ulloa, vecino del pueblo de Jalapa y Juez Administrador de las Reales Alcabalas de esta jurisdicción, otorga poder especial a don Félix José de los Reyes, Domingo Pérez y don Lorenzo Benito Álvarez de Guzmán, vecinos de este pueblo para que se encarguen de la administración de las citadas alcabalas, arrendadas a don Martín de Barreda Gayón, residente de este pueblo.
Don Nicolás Domínguez Muñiz, hijo legitimo de don Francisco Domínguez Muñiz y de doña Gertrudis Josefa de Guevara, y su esposa doña Margarita Pérez, hija de de don Domingo Pérez y de doña Juana de los Reyes, vecinos de Naolinco, se otorga poder mutuo para testar donde declaran tener por sus hijos a Juan de 23 años, a Rafael de 21 años, a Felipe de 18 años, a Mariano de 12 años, a María de 10 años, a Bernardo de 8 años y a Julián de 6 años. Se nombran recíprocamente como albaceas testamentarios y como herederos a sus mencionados hijos.
Francisco Fernández de la Fuente y Josepha Peres [Josefa Pérez], su legítima mujer, vecinos de esta villa de Córdoba, y la susodicha con licencia previa de su marido, ambos de mancomún acuerdo, otorgan que venden a Antonio Muñoz de Anaya, medio solar; el cual linda por el oriente con solar de Thomassa [Tomasa] de Soto, calle en medio; por el norte con casa de Mathias Tamaris [Matías Tamariz], calle en medio; por el sur con solar de Juan de los Santos Cubillos. Dicho medio solar lo heredó la otorgante de su padre Domingo Pérez, difunto, y al presente lo venden en precio de 25 pesos de oro común, que por su valor y compra tienen recibido.
JUAN RODRÍGUEZ DURÁN, JUEZ RECEPTORLeonor Milian, vecina de esta villa de Córdoba, viuda de Juan González [roto], y [Manuel] González, su hijo, mayor de veinticinco años, dijeron que por cuanto Juan González, difunto, dejó un solar que el Cabildo, Justicia y Regimiento de esta villa le hicieron merced, el cual está en esta villa y linda por el oriente con solar que fue de Domingo Pérez; por el poniente con el de Francisco de [roto], calle en medio [roto]. Y por cuanto Joseph Melian [José Milián] ha vivido mucho tiempo en dicho solar y por el mucho amor que le tienen en remuneración a muchos beneficios que les ha hecho, por la presente le hacen donación de dicho solar.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon José María Pérez, vecino del pueblo de Xicochimalco de esta jurisdicción, otorga que vende a don José Antonio de la Pedreguera, vecino de Jalapa, Teniente Coronel del Regimiento Provincial de Córdoba y Jalapa, una pieza de esclava nombrada Isabel Tomasa, doncella de edad de 18 a 19 años, criolla de la ciudad de Veracruz, de color negra, la cual heredó de su padre don Domingo Pérez, en cuya casa nació de Seferina Antonia, esclava; la vende por precio y cantidad de 125 pesos.
Don Félix José de los Reyes, don Domingo Pérez, don Bartolomé Zurita y demás vecinos del pueblo de Naolinco, otorgan poder especial a don Francisco Domínguez, vecino de este pueblo y arrendatario de los diezmos de este pueblo, para que los represente en el remate de dichos diezmos, obligándolo como principal deudor y los otorgantes como fiadores, en los plazos y precios que le indiquen.
Don Domingo Pérez y doña Juana de los Reyes, marido y mujer legítimos, hijos de padres difuntos y vecinos de este pueblo de Naolinco, se otorgan poder para testar, así como de albaceas y como herederos nombran a sus legítimos hijos Francisco, María, Juan, Antonio y Josefa.
Don Antonio Martín, natural de España y residente en el pueblo de Naolinco, casado con Faustina Domínguez, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a don Domingo Pérez y don Félix José de los Reyes, residentes en este pueblo y como herederos a sus 10 hijos legítimos.