Don José Pedro Barradas, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Sebastián Barradas y doña Catarina Chávez Galindo, difuntos, casado con doña Antonia Miranda, difunta, otorga poder para testar a don Jerónimo Lozano, su sobrino, asimismo lo nombra albacea testamentario y como herederos universales a doña Gertrudis Barradas, su hermana, junto con los hijos de sus difuntos hermanos, don Manuel Barradas, don Ignacio Barradas, don Sebastián Barradas, doña Josefa Francisca Barradas, viuda de Lezama y doña Juana Barradas, quien fue esposa de don Roque de Castro.
Don José Barradas, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que como albacea testamentario de su padre Sebastián Barradas, otorga que cede y traspasa a su hermana Gertrudis Barradas, un pedazo de solar (en donde tiene su casa) que se compone de 31 varas de frente, excluidas las 2 ½ que vendió, y 66 de fondo, linda al frente con la Calle Real que sale a Veracruz, al oriente con casa y solar de dicho Sebastián Barradas, al norte con solar de Manuela Rincón, india tributaria, y al poniente con solar de María Agustina Barradas. El solar es apreciado en 125 pesos que le cupieron de herencia.
Doña Gertrudis Barradas, viuda de Juan Lagunas, vecina de Jalapa, dio poder a Juan de Lucena y a don José de Lucena, presbíteros domiciliarios del obispado de Puebla, para que demanden y cobren de Francisco de Mora, supuesto albacea de su difunto esposo, todos los bienes que hubiere dejado el finado.
Don Luis Barradas, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga poder a su hermana doña Gertrudis Barradas, vecina de México, para que en su representación lo defienda de los pleitos civiles y criminales que tenga o tuviere con cualquier persona, pareciendo ante el Rey, Reales Audiencias o en quien más convenga, presentando la documentación, testimonios y demás que sean necesarios, por lo que se le confiere éste con libre y general administración con facultad de sustituir.
José Antonio Viveros, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de doña Paula Barradas Meléndez, como Mayordoma de la Cofradía del Carmen, la cantidad de 100 pesos, mismos que se obliga a tener en depósito irregular durante 5 años pagando el 5 % de réditos anuales que empiezan a correr desde hoy, en caso de tener dicho dinero por más tiempo, seguirá pagando lo réditos correspondientes, y para seguridad del pago hipoteca una casita de cal y canto, cubierta de tejas, que linda al sur con la Calle Real que sale para Veracruz y al oriente con casa de su madre Gertrudis Barradas.
Doña Gertrudis Barradas, natural de este pueblo, hija de los difuntos don Sebastián Barradas y doña Catarina Chávez Galindo, otorga testamento donde declara no debe a nadie, pero a ella deben algunas cuentas sus hijas Inés Viveros y María Magdalena Lagunas junto con su marido; por bienes tiene una casa que construyó en solar que heredó de sus padres, fue casada en primeras nupcias con Antonio Basilio Viveros, de quien le quedaron 3 hijos; por segunda vez se casó con Juan José Lagunas, con quien procreo 2 hijos, señala que sus hijos José Antonio Viveros y Juan José Lagunas fabricaron unas piezas a un costado de su casa. Nombra por albacea a su hijo José Antonio, nombra como herederos del solar a sus 5 hijos, manda que la casita que construyó la hereden sus hijos José Antonio Viveros y Josefa Viveros.
Antonio Basilio Viveros, hijo legítimo de Francisco Viveros y de Manuela María Cardeña, difuntos, vecino de este pueblo de Jalapa y casado con Gertrudis Barradas, realiza testamento, en el cual nombra por albacea a su citada esposa y como herederas a sus hijas María Ana de 6 años, Josefa de 4 años y Anastasia de 2 años.