Don Félix José de los Reyes, mercader y vecino del pueblo de Jalapa, viudo de doña Catarina María Domínguez Muñiz, con poder para testar que se otorgaron el uno al otro, procede a realizar el testamento de su difunta mujer, en el cual además del citado poder, lo nombró albacea y como herederos a sus hijos Manuel Antonio, María Margarita, Juana Josefa, María Micaela y Josefa.
Don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, debe y se obliga pagar a la Iglesia Catedral de Puebla de los Ángeles y señores comisarios de su cofre de masa general 10, 350 pesos, cantidad en que se remataron los diezmos caseros y de naturales de los partidos de Naolinco, Tlacolula, Misantla y Actopan, los cuales administrara por 5 años, obligándose a formar las declaraciones a los diezmatarios en los cuadernos que para ellos se le dieren en la contaduría de diezmos devolviéndolos a ellos anualmente, nombrando como fiadores a don Félix José de los Reyes, don Domingo Pérez, don Bartolomé Zurita, don Manuel de Acosta, don Francisco de Aguilar y otros vecinos del pueblo de Naolinco.
Félix José de los Reyes, hijo legítimo de Leonardo de los Reyes y Rosa María de Guevara, difuntos; casado con doña Catarina María Domínguez Muñiz, hija legítima de don Juan José Domínguez Muñiz y doña Antonia de Acosta, difuntos, se otorgan poder para testar el uno al otro, así como de albaceas testamentarios y como herederos universales nombran a Manuel Antonio de 18 años, María Margarita de 16 años, Juana Josefa de 14 años, María Micaela de 12 años y Rosalía de 10 años, sus hijos legítimos.
Felipe de Rivera, dueño de recua, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo del difunto Eugenio de Rivera y Juana de Barradas, viva, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su mujer Ignacia Luis de León, junto con Félix José de los Reyes, vecino de Naolinco, y como herederos a Isidro, María, Antonio José, María de la Luz y María de Jesús, sus hijos legítimos.
Don Domingo Díaz Mier, vecino del pueblo de Jalapa y apoderado del vecindario para la administración y cobranza de las alcabalas de la jurisdicción de Jalapa, Jalacingo, San Juan de los Llanos y otras más, traspasa dichas alcabalas al Capitán Agustín García Campomanes, don Esteban Paut y Ramírez, don Francisco Domínguez Muñiz, don Félix José de los Reyes, don Domingo Pérez, don José Julián Durán y Adame y en don Manuel Palmeros, pagando 2, 780 pesos, por el tiempo de 5 años, entregando 550 pesos anuales, arreglándose el recudimiento librado a favor de don Juan Martín de Zurbano, que han de pagar a este vecindario y en su nombre al otorgante, Domingo Díaz Mier, José Robledano Cardeña, Juan Antonio de Zavalza, Alonso de Alba, Laureano Fernández de Ulloa, Manuel de Olmedo o Joaquín Ildefonso de Torquemada.
Don Laureano Fernández de Ulloa, residente de este pueblo de Jalapa y Juez Administrador de las Reales Alcabalas de esta jurisdicción y Jalacingo, otorga poder especial a don Félix José de los Reyes, junto con don Domingo Pérez, residente del pueblo de Naolinco, para que administre las Reales Alcabalas de Naolinco y Tlacolula, teniendo en cuenta el cobro del 8 % de réditos.
Félix José de los Reyes y doña Catarina María Domínguez Muñiz, casados y vecinos de este pueblo de Naolinco, se otorgan poder para testar y nombran como herederos a sus 5 hijos legítimos.
María Maldonado, viuda de Jerónimo Barradas, vecinos de este pueblo de Jalapa, nombra como albaceas a Felipe de Zárate, junto con Félix José de los Reyes y Tomás y Julián, sus hijos, a los cuales nombra herederos.24
Félix José de los Reyes, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Leonardo de los Reyes y de doña Rosa María de Guevara; junto con Francisco Munguía, hijo de don Francisco Munguía y de doña Juana Bueno, vivos, natural de Abadía de la Villa de Covarrubias, en los Reinos de Castilla y residente en el pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar. Félix nombra albaceas a don Francisco de Guevara y a don José de Guevara, y como herederos a sus 5 hijos legítimos; mientras que Francisco nombra como tales a doña Juana Josefa, su legítima mujer, junto con su suegro don Félix José de los Reyes, y como herederos a los hijos que llegase a tener en el futuro.
Don Ventura de Acosta, natural y vecino del pueblo de Naolinco, dueño de los Trapiches de San Diego y la Concepción, hijo legítimo de don Manuel de Acosta y de Lucia Lagunes, difuntos, casado en primeras nupcias con doña María Josefa de Torres y Armenta, difunta, otorga poder para testar a don Félix José de los Reyes, su yerno, en compañía de Nicolás Ventura, su hijo, así como de albaceas testamentarios. Como herederos universales nombra a sus hijos legítimos Nicolás Ventura y doña María Josefa Rita, casada con el citado Félix de los Reyes.