Ignacio Barradas, hijo legítimo de don Sebastián Barradas, vivo, y de doña Catarina Chávez Galindo, difunta, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder para testar a su esposa María Margarita Viveros y a su hijo Francisco Barradas. Declara que tiene 7 hijos. Nombra como albacea testamentario a dicha su mujer e hijo. Nombra como herederos universales a sus hijos.
María Margarita Viveros y Francisco Barradas, madre e hijo, vecinos del pueblo de Jalapa, con poder para testar que les otorgó el difunto Ignacio Barradas, realizan su testamento, en el cual además del citado poder, los nombró albaceas y como herederos al citado Francisco, María Ana, Sebastián, Joaquín, Antonio y Rafael, sus hijos legítimos.
El Capitán don Juan Antonio de Zavalza, el Alférez don Francisco Pérez de Arellano, don Laureano Fernández de Ulloa, don Domingo Díaz Mier, don Bartolomé de Borja, don Pedro de Campos, don Bernardo Gómez, don Sebastián Barradas, don Ignacio Barradas, don Manuel Barradas, don José de Castro, don Carlos Roso, Manuel José de Acosta y Luis de Rojas, vecinos del pueblo de Jalapa y dueños de mulas, otorgan poder general a don Juan Francisco Vértiz, vecino de la Ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Pedro Francisco Calderón, vecino de la Ciudad de México, apoderado de don Juan Isidro Velázquez de la Cadena , Señor de la Villa de Yecla, en los Reinos de Castilla y vecino de dicha ciudad, otorga en arrendamiento a don Ignacio Barradas y a don Miguel Viveros, vecinos del pueblo de Jalapa, las tierras de El Tejar, divididas al oriente por las de don Diego Domingo Núñez, el arroyo que baja de la Alameda de este pueblo para la Ermita de Ánimas y el Camino Real de Veracruz; dicho camino las divide hacia el norte de otras que llaman del Agua Santa y Xalatengo, y al poniente lindan con las tierras del ejido de este pueblo, pertenecientes a la Cofradía de la Concepción, el arrendamiento será por 9 años al precio de 10 pesos anuales.
Doña Josefa de la Peña, mujer legítima de Sebastián Marín, con licencia expresa del mismo, vende a Ignacio Barradas, un solar y casa ubicados en este pueblo, el cual mide 24 varas de frente y 40 varas de fondo, linda por el frente con solar que fue de Mateo Hilario y la calle que baja a la Veracruz, al fondo con solar de la que vende, al poniente con casa y solar de Aldonza de Vargas y al oriente con casas de don Joaquín Ildefonso de Torquemada, en la cantidad de 695 pesos.
Ignacio Barradas, hijo de Sebastián Barradas y Catarina Galindo de Chávez, vecinos de este pueblo, otorga poder para testar a su mujer María Margarita Viveros, nombrando como herederos a sus hijos Francisco, María Antonia, Sebastián, Joaquín, Antonia y Miguel.
Don Francisco Antonio Barradas y Viveros, dueño de recua, doña María Ana, viuda de don Manuel Antonio Domínguez Muñiz, su hijo don José Domínguez Muñiz, vecino del rancho Otates, don Antonio Miguel, don Joaquín, don Miguel Cornelio y don Rafael Antonio Barradas y Viveros, hermanos y vecinos de Jalapa, informan que por muerte de don Ignacio Barradas, labrador, cubrieron y pagaron los adeudos del difunto, por lo cual se adjudicaron algunos bienes de éste confirmándolo en esta escritura.
Don José Pedro Barradas, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Sebastián Barradas y doña Catarina Chávez Galindo, difuntos, casado con doña Antonia Miranda, difunta, otorga poder para testar a don Jerónimo Lozano, su sobrino, asimismo lo nombra albacea testamentario y como herederos universales a doña Gertrudis Barradas, su hermana, junto con los hijos de sus difuntos hermanos, don Manuel Barradas, don Ignacio Barradas, don Sebastián Barradas, doña Josefa Francisca Barradas, viuda de Lezama y doña Juana Barradas, quien fue esposa de don Roque de Castro.