El Corregidor Gaspar Asencio Cornejo, visitó los carros de Juan Daza, que lleva a cargo Miguel Díaz, en cuyos carros halló a toda la gente buena y sana.
El Corregidor Gaspar Asencio Cornejo visitó la cuadrilla de Juan Daza, que baja a la ciudad de la Veracruz a cargo de Miguel Díaz, en cuya cuadrilla halló a la gente siguiente: Juan, vaquero, de México, y Clara, su mujer; su compañero Frasquillo, de México; Gabriel y María, su mujer; Salvador y Juana, su mujer, de México; Dieguillo, soltero; Gabriel, de Chiconautla, y Ana, su mujer; Frasquillo, criollo; Francisco y María, su mujer; Diego, su compañero; Dominguillo y Úrsula, su mujer; Juan, su compañero, y María su mujer; Francisco y Ana María, su mujer, de México; su hijo Diego; Melchor, criollo; Dominguillo; Juanillo; y Miguel.
El dicho Corregidor [Gaspar Asencio Cornejo] visitó las dos cuadrillas de carros de Juan Daza, las que vienen a cargo de Miguel Díaz y Diego de Angulo, sus mayordomos, en los que halló a toda la gente en buen estado.\n\n
El Capitán don Diego Mardones Barahona, Corregidor de este partido, Juez de Caminos y de Registros, visitó la cuadrilla de Antonio de Neira, que baja a la ciudad de la Veracruz, que lleva a cargo Miguel Díaz, su mayordomo, con los indios e indias siguientes: Jusepe [José] Martín, Capitán, y María Lucía, su mujer; Juan Diego, soltero; Juan Francisco y Magdalena, su mujer; Jusepe [José]Hernández y María, su mujer; Juan Agustín, soltero; Juan Diego, soltero; Gaspar Melchor, soltero; Domingo y Mariana; Juan Gabriel y Agustina, su mujer; Miguel y Mariana, su mujer; Andrés Pérez y Catalina; Diego Francisco y Ana Inés, su mujer; Juan Agustín y María, su mujer; Juan Agustín, soltero; Juan Gabriel y María Jácome; Juan Diego y María, su mujer; Juan Felipe, soltero; Juan Miguel y Marta, su mujer; Francisco Jusepe [José]; Juan Martín y Francisca, su mujer; Juan Martín, muchacho; Juan Pascual; Francisco, muchacho; Diego, soltero; y Juan Gerónimo [Jerónimo], soltero.
Pasó la cuadrilla de Antonio de Neira, que lleva a cargo Miguel Díaz, con los indios e indias siguientes: Jusepe [José] y su mujer Cosmilla [sic]; Francisco y su mujer Magdalena; su hijo Dominguillo, Juan, Miguel y Andrés; Gaspar, y su mujer Juana; Juan, panadero; Lucas y su mujer María; Juan, mexicano, y su mujer María; Juan cristiano, Juan y su mujer María; Juan, soltero; Juan Diego; Geromillo [Jeromillo]; Juan Tubillo; Miguel y su mujer María; Juan y Magdalena, su mujer; tres muchachos llamados Domingo, Juan Miguel, y Juan.
Ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Díaz, mayordomo de la cuadrilla de carros de Antonio de Veira, vecino de la ciudad de los Ángeles, quien manifestó los indios e indias que bajan en dichos carros para la Nueva Veracruz: Jusephe [José], indio Capitán, y [Carmela] su mujer; Francisco, soltero; Francisco y Magdalena, su mujer; Domingo, muchacho; Gasparillo, soltero; Agustincillo, soltero; Juan Diego y María, su mujer; Domingo y Mariana, su mujer quedó arriba; Juan Diego, soltero; Lucas y María, su mujer; Juanillo, soltero; Miguel de Silva y Mariana, su mujer; Juanillo, soltero; Juan Cristiano, soltero; Juan, muchacho; Francisco el pastor, soltero; Francisco, muchacho; Gerónimo [Jerónimo], soltero; Juan, soltero; el Corregidor le notificó que a la vuelta del viaje acuda a este registro.
Miguel Díaz, quien lleva a su cargo la cuadrilla de Alonso Picaso [de Hinojosa], manifestó los indios e indias siguientes: Francisco y María Francisca, su mujer; Mateguelo, muchacho; Felipe y Juana, su mujer; Francisco Beltrán y Juana, su mujer; Juan e Isabel, su mujer; Juan y María, su mujer; [roto]; Diego, muchacho; Bartolo, muchacho; Miguelillo, muchacho; Francisco y María, su mujer.
Doña Juana Jiménez, mujer legítima de don Miguel Díaz, vecinos de este pueblo, con licencia expresa de su marido, aprueba el cambio hecho entre su marido y María de los Reyes, mulata libre, referente a un pedazo de solar de 58 varas que hace frente con la Barranca de Xallitic al oriente, el cual heredó la declarante de sus padres, y que cambió su citado marido por un pedazo de solar de 12 varas que era de María de los Reyes, ubicado junto a su morada, frente a la Plazuela del Rey.
Rafaela Díaz, hija legítima de Miguel Díaz y de Ana María Salazar, sus padres ya difuntos, ordena su testamento en la manera siguiente: Declara que contrajo matrimonio con José Hernández y Sánchez de cuyo enlace procrearon por hijos legítimos a María Ignacia que fue casada con Pedro Borja; a Ángel que ya murió, dejando viuda a María Rosario Arosa y dos hijos una nombrada María Cecilia de doce años y otro Pedro Marcial de ocho años; a Manuel que tiene más de treinta años de edad y está casado con María Concepción García y Ana María de cosa de treinta años de edad, casada con don Juan Calvillo. Declara que su marido hace muchos años está ausente. Declara que después de ausentarse su marido adquirió algunos bienes que consisten en una casita la cual costó 465 pesos y habrá gastado en mejorarla otros 200, dicha casa está a orillas del camino que conduce a Veracruz; y una tiendecilla en la misma casa. Declara que a su hijo Miguel le hizo varios suministros que ascienden a 466 pesos y 6 reales y los mismos de 41 pesos que le tiene ministrados a su hija María Ignacia. Ordena que el quinto de sus bienes se aplique a sus nietos María Cecilia y Pedro Marcial, hijos del difunto Ángel [Hernández Sánchez y Díaz], previniendo que de la herencia que le toque se deduzcan los 466 pesos y 6 reales. Nombra albacea a don Juan Franco de esta vecindad y como herederos a sus hijos María Ignacia, Ángel cuya parte se debe aplicar a sus hijos, Manuel y Ana María Hernández Sánchez y Díaz.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOMaría Josefa Sánchez, de 25 años de edad, mujer legítima de Florencio José de Mafara, María Gertrudis, de 25 años, mujer legítima de Juan Vázquez, Miguel Díaz, Micaela Sánchez Mancilla, mujer legítima de Cayetano Ortiz de Zárate y Juan Sánchez, todos españoles, y las citadas señoras Sánchez, junto con Juan Sánchez, hermanos, hijos y herederos legítimos de Francisco Sánchez, difunto, y de Francisca Javiera Gómez, viva, otorgan poder especial a ésta última, para que en sus nombres, venda el rancho de nombre Acatengo, ubicado en la jurisdicción de Teziutlán, en la cantidad que convenga.