El Corregidor Gaspar Asencio Cornejo visitó los carros de Juan Daza, que bajan a la ciudad de la Nueva Veracruz bajo el cargo de Rocha, su mayordomo, en cuyos carros halló a la gente siguiente: Sebastián, de Postlán [Poxtla], y María su mujer; Pedro, de México, y Melchora su mujer; Miguel, de Atlixco, y Ana su mujer; Martín, de la Puebla; Juan Pérez, de México; Miguel, tarasco; Juan, de Chalco, y Ana Jelome [sic] su mujer; Juanillo, de la Puebla; Pablo, de Atlixco, y Marta su mujer; Juan Zacarías, de Tecama [Tecámac], y Francisca su mujer; Juan, de la Puebla, y María su mujer; Juan, ladino, de Chiconautla, y Juana su mujer; Miguel Sánchez, de Otumpa [Otumba], y María su mujer; Juan y Mariana su mujer.
Se tomó la razón de 2 pipas de vino en 12 barriles que lleva el castellano don Francisco Castrejón a la ciudad de México, para el gasto de su casa, van en la recua de Miguel Sánchez.
Miguel Sánchez, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Miguel Ruiz, vecino de México, cien pesos de oro común por el traspaso de un indio llamado Mateo Juárez, para que le sirva en sus carros.
Miguel Sánchez, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Francisco del Moral, vecino de Jalapa, 135 pesos de oro común, precio de nueve bueyes de tiro que le vendió, a 15 pesos cada uno; para dentro de un plazo que no excederá del día de la Navidad de 1602.
María Gertrudis Quintana, de esta vecindad, mujer legítima en terceras nupcias de Miguel Sánchez, y Gregoria Antonia Gómez Quintana, su hija, mujer legítima de José Francisco Falcón, y a cuyos dos consortes han pedido licencia, la que les concedieron en debida forma, otorgan que han recibido de don Juan Francisco Cardeña, Escribano Real y Público de esta vecindad, la cantidad de 100 pesos cada una, con sus premios correspondientes hasta hoy, desde el día de su imposición; cuya suma estando en su poder otorgan recibo en forma.
Don Francisco de Santiago, gobernador actual del pueblo de Santa María Ascensión Tlacolula; sus alcaldes Don Diego de Mendoza y Don Pedro Santiago; alguacil mayor Diego García; regidores Nicolás Juárez y Miguel Sánchez; escribano de Cabildo Don Juan Gómez, dijeron que por real cédula de Su Majestad se mandó poner escuelas en los pueblos de esta jurisdicción, y en su cumplimiento, la justicia de Jalapa les señaló por tal maestro a José de Molina, español, vecino de Naolinco; el cual lo concertaron por cuatro años, a partir del 1 de agosto del presente año, en el precio de 140 pesos de oro común anuales, una fanega de maíz cada mes, y un huevo el viernes y otro el sábado, por cada muchacha o muchacho a la semana, lo que pudieren dar de frijoles, sal y otras cosas de sustento.
Don Francisco de Santiago, gobernador de Tlacolula; sus alcaldes Don Diego de Mendoza, Pedro de Santiago y Miguel Clemente; regidor Miguel Sánchez, y Diego García, en nombre de su pueblo dijeron que habiéndose cancelado la escritura del maestro de escuela de su comunidad y para cumplir con lo mandado por su Majestad, la justicia de Jalapa les puso por maestro a Juan Martín, español, vecino de esta jurisdicción, por tiempo de dos años, a partir del 4 del presente, al precio de 140 pesos de oro común anuales, más 12 fanegas de maíz en cada uno, y un huevo el viernes y otro el sábado, por cada muchacha y muchacho a la semana.
Miguel Sánchez y Hernando Martín Camacho, carreteros, vecinos de México, se obligan de pagar a Francisco del Moral, vecino de Jalapa, 260 pesos de oro común, precio de dos carros herrados con sus clavos y sus llantas.
Miguel Sánchez, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Catalina Ruiz viuda de Francisco del Moral, 130 pesos de oro común, precio de un carro de hierro con sus pertrechos, ocho meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.
Don Gregorio Rendón, Regidor Perpetuo de esta villa de Córdoba, Procurador Mayor de los Propios y Rentas del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento, otorga que da en arrendamiento a Miguel Sánchez, vecino de esta villa, un cuarto de caballería de tierra y diecisiete solares más que tenía en arrendamiento Agustín Alegre, vecino de esta villa, que ambos hacen tres cuartos de caballería, en el paraje que llaman el Pastorcillo, que por la parte del oriente linda con tierras de José Martín y por el norte con tierras de Juan Mitre el “Sordo” y por el sur con el rancho que fue de Joseph [José] Bletran [sic], difunto. El arrendamiento es por tiempo de nueve años, en precio de 9 pesos en cada uno, bajo las condiciones siguientes: Que no ha de sembrar caña dulce en dicha tierra más que tabacos y maíces, ni haber casas firmes; que no ha de meter en dicha tierra otras personas más que la suya; es condición que en caso de traspasar dichas tierras y rancho a otra persona lo avise.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO