Miguel Sánchez, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Gabriel de Huerta, vecino de esta provincia, 58 pesos de oro común, por razón de otros tantos que el susodicho le prestó en reales de contado, un año después de la fecha de esta escritura.
El Capitán Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido al Alférez Juan Montero, vecino y encomendero en la nueva ciudad de Veracruz, y a Miguel Sánchez, procurador en la dicha ciudad, generalmente para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le debieren.
Miguel Sánchez, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Miguel Ruiz, vecino de México, cien pesos de oro común por el traspaso de un indio llamado Mateo Juárez, para que le sirva en sus carros.
Miguel Sánchez, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Francisco del Moral, vecino de Jalapa, 135 pesos de oro común, precio de nueve bueyes de tiro que le vendió, a 15 pesos cada uno; para dentro de un plazo que no excederá del día de la Navidad de 1602.
Miguel Sánchez y Hernando Martín Camacho, carreteros, vecinos de México, se obligan de pagar a Francisco del Moral, vecino de Jalapa, 260 pesos de oro común, precio de dos carros herrados con sus clavos y sus llantas.
Miguel Sánchez, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Catalina Ruiz viuda de Francisco del Moral, 130 pesos de oro común, precio de un carro de hierro con sus pertrechos, ocho meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.